Tras la vuelta a Ibiza, la siguiente cita era la Monegros. Una carrera con no mucho desnivel, y en su mayoría pisteo para lo cual lo ideal era hacer tiradas largas para entrenar. Pero en las fechas previas a Monegros, no paró de llover, quedando el campo completamente embarrado. Hice una ruta por la Pedriza, buscando al máximo posible pedalear por pistas, que como mucho tendrían algunos charcos, más fáciles de sortear que el típico sendero que más que un sendero, es un rio. Pero el fin de semana anterior a Monegros no había camino por el cual ir, imposible, todo encharcado, embarrado. Y pretender hacer una tirada larga en estas condiciones se hacía muy complicado, al menos para mí. Soy de esos bikers que no soportan el barro, no le veo la gracia. Una cosa es que cruces algún riachuelo, o que la tierra esté ligeramente húmeda/mojada y la bici se manche un poco. Pero otra cosa es llegar a casa irreconocible, tanto tú como la bici. La ropa y el biker se lavan sin mayores problemas, pero la bici...rodamientos, transmisión, pastillas de freno...todo para el arrastre. Y yo a eso no le veo la gracia.
Así que la decisión estaba tomada, iba a alquilar una flaca. Llevaba tiempo queriendo probar una, casi desde el Tour del año pasado, que me fue picando el gusanillo. Además de que en la plataforma de MTB y entre los amigos cada vez más la gente utiliza la flaca como bici de entrenamiento casi principal, relegando la MTB a un segundo plano. En mi caso no es así, reconozco que la flaca da una ventaja en el entrenamiento que no te da la MTB, pero cuando salgo a pedalear, me gusta divertirme. Pero hasta entonces, todo eso eran ideas preconcebidas, nunca había usado una flaca y quería probarla para poder hablar con conocimiento de causa. Como siempre, ahí están los amigos de +Javier López Lozano para echarme un cable en mis necesidades y me dejaron la bici para todo el finde a un precio muy majo. Todo un detalle, como siempre, por su parte.
La bici en cuestión era una Merida Scultura 400 con cuadro y horquilla de carbono, que según lo que me comentaban es mejor que el aluminio con el fin de absorber las vibraciones de la carretera, algo que más tarde sufriría en mis propias carnes. De grupo montaba un Shimano 105 de 11 velocidades con un 11-28 atrás y un 34-50, que según un colega es un pedalier "compact". Ahí va una de las primeras cosas que no me gustan de las bicis de carretera y se trata de ese pedalier tan inmenso. Parece que esté tapando media bici por detrás. Ya digo, es un tema principalmente de gusto personal. Me gusta más la estética de las MTB, con sus platos más pequeños. Del mismo modo que, dentro del mundo MTB, me gusta más la estética rígida que las dobles. Pero ya digo, es algo totalmente subjetivo.
Pasé a recogerla un viernes por la tarde, nada más abrir la tienda. Amenazaba lluvia, y acabó diluviando toda la tarde del viernes, así que decidí montarla en el rodillo para probarla, pero antes de eso, me daría una vuelta corta por Torrelodones. Las primeras sensaciones fueron nada más sacarla de la tienda. Tengo la costumbre de llevar la bici haciéndola rodar sobre la rueda trasera, en posición vertical, sujetándola del manillar. Mucho más cómodo manejarla. El culpable...John Tomac y el fenómeno fan, jeje. Le ví en la Grundig de la Casa de Campo entrando en la parilla de salida llevando la bici de este modo y me pareció super original y desde entonces, suelo llevarla así. Sobre todo en zonas con mucha gente, en donde necesitas maniobrar la bici, no entorpecer al resto de viandantes. Pues así salí de la tienda de Cross Chicken, por las escaleras y qué diferencia con respecto a la MTB!!! esas ruedas parecían piedras!!!
Al llegar a casa, me vestí con unos baggys y una camiseta y me fui a dar una vuelta por el pueblo para catar. Las primeras sensaciones...no convencían. Manillar super estrecho, rueda grande fina, si a eso le sumamos que la bici era una talla un poco más pequeña de la que debería llevar, me costó acostumbrarme, jejeje. Las primeras pedaladas que dí de pie sobre los pedales...casi me hostio, la bici se iba para cada lado sin control. Con ese manillar tan estrecho, con las manos tan cerca de la potencia...qué peligro, jajaja. Llegué a la zona llana y tuve que pasar unos badenes y ahí ya noté que las flacas NO AMORTIGUAN nada. Lo primero que me vino a la mente fue esos valientes que se hacen la Paris-Roubaix a velocidades de vértigo. Yo acababa de pillar un pequeño badén de esos amarillos y negros y casi se me saltan los empastes. Crucé Torrelodones, con cuidado en las rotondas y con los coches y otra cosa que me llamó la atención fue lo inseguro que iba. Inseguro por no tener los frenos tan a mano como cuando voy con la MTB, que con estirar un dedo, ya puedes parar la bici. Aquí tienes que llevar la mano en los "escaladores" (esa parte que sirve para fijar las palancas de freno al manillar) para intentar frenar. Y aún así, es como que frenas de "refilón", ya que los dedos atacan la palanca de freno en diagonal, no en perpendicular como en la MTB en donde puedes hacer palanca de verdad. Y claro, si llevas la mano en el manillar y tienes que frenar, tienes que desplazar la mano hasta el escalador, es un tiempo que pierdes que pueden ser cruciales.
Tocó una leve subida a una urbanización que está en alto para luego bajar por la carretera de Hoyo. En la subida, lo que más noté fue el poco rozamiento de las gomas con el asfalto. Es como que vas fluyendo, sin apenas resistencia. Pero seguía sin sentirme cómodo de pie sobre la bici, así que iba sentado. La subida fue sin mayores problemas, a excepción de los badenes. Y en la bajada, me noté bastante inseguro, así que tampoco quise bajar muy fuerte, me dejé caer, controlando un poco los frenos. Y al llegar otra vez al pueblo, pasé por una zona en la que el asfalto está roto y casi me hostio. Se coló la rueda en una raja del asfalto y me llevé un buen susto. Una zona por la que había pasado mil veces con la MTB sin prestar atención al estado del firme. Iba a tener que andarme con ojo este fin de semana.
El sábado el planteamiento era darme una vuelta y tratar de hacer algún puerto por la zona de Miraflores, Canencia o Morcuera. Y como se planteaba una ruta un poco larga, qué menos que llevar el Camelbak, no? Eso casi me vale la expulsión/baneo del selecto grupo de WhatsApp al cual pertenezco, me libré por ser yo el administrador, jejej. Primeros kms saliendo de Torre y me sigo sintiendo incómodo. Suelo llevar las manos en los escaladores por regla general ya que es la posición más cercana a las manetas de freno. Pero a medida que avanzan los kms, me voy dando cuenta de que la carretera, obviamente, no es como la montaña. Es más complicado que te salga un imprevisto de repente. Aquí no hay ramas, piedras, trialeras, incidentes en mitad del camino, a la salida de una curva. Aquí vas pedaleando por una carretera, en donde eres capaz de ver lo que se te avecina en el firme, una grieta, una curva, unas piedrecitas en el arcén. Hombre, siempre te puedes encontrar con un coche de frente o que el coche que te esté adelantando te cierre, pero creo que en ese momento, de poco me van a servir los frenos.
Se me olvidaba, el arcén, ese gran compañero de ruta. Yendo con la MTB, entre camino y camino, o cuando vas pajaroso y hay que llegar a casa lo más rápido y fácil posible, he hecho unos cuantos kms por carretera y más o menos, creo que era consciente de lo complicado que lo tienen los carreteros cuando se tienen que ceñir a según qué arcenes. Agujereados, rajados, sucios, con piedras...no es el mejor firme para esas ruedas tan finas y duras de presión que llevan las flacas. Con razón mis colegas que practican más flaca que MTB pinchan tan a menudo. Claro, una flaca no se puede tubelizar. No hice la "sanjuanada" de salir de la tienda sin unas meras nociones básicas de flaca. Pregunté si montaba cámaras de aire o tubulares. Nunca he cambiado un tubular y por lo que tengo oído, fácil no es. Así que por un finde, prefería algo sencillo y menos mal, la Scultura llevaba cubierta y cámara. Así que amablemente, en Cross Chicken me dejaron un juego de cámaras de aire por si acaso pinchaba.
Según llegaba a Colmenar viejo, antes de la bajada al río Manzanares, alcancé a un compañero de fatigas, también con flaca, con el que intercambié experiencias. El también tenía MTB y ambos pensábamos lo mismo: la MTB es más divertida, pero en épocas de lluvias...la flaca cunde más, por mucho que nos pese. Incluso por esa carretera de cabras que es la M-618 que va entre Torrelodones y Colmenar Viejo, el fino rodar de la flaca se nota, es relativamente fácil llevar una velocidad constante, también es que no tiene grandes desniveles. Pero lo que más se nota y se aprecia es la falta de rozamiento del neumático con el firme, no notas ese lastre que lleva la MTB sobre el asfalto. Además de no oir apenas ningún ruido de cubierta ni de tacos. No todo iba a ser malo. Pero siempre está la presencia de los automóviles y encima con el aire que te da en la cara y en los oídos, no siempre es fácil percatarse de que llega un coche por detrás. Yo no podía evitar echar la cabeza hacia atrás de vez en cuando, con el rabillo del ojo. Este finde fue finde de Oakley M-Frame, les dí un pequeño descanso a las Racing Jacket que estoy utilizando últimamente cuando salgo en MTB. ¿Porqué? Pues porque en la carretera no hay barro, ni charcos, ni ríos que cruzar ni nada que te pueda saltar a los ojos desde la rueda. Así que con llevar unas buenas gafas que te protejan de bichos alados, es suficiente.
Llegué a mi primera zona de...llamémoslo "intranquilidad", miedo sería un poco exagerado. La primera bajada con curvas pronunciadas, carretera estrecha, coches que van en modo rally invadiendo en ocasiones el carril contrario y yo sin poder frenar con seguridad. Sí, podía frenar, pero la bici no se paraba con la misma facilidad que la MTB, así que lamentablemente, no me dejé caer tan libremente como lo habría hecho con la MTB. Lo que sí aprecié, fue el agarre de los neumáticos, tan finos, sobre el asfalto. Me dieron más seguridad incluso que cuando bajo con la MTB. Pero en cuanto cogía velocidad, echaba manos a los frenos. Otra tortura en la carretera son los badenes al cruzar los pueblos. Cualquiera, por muy suave que sea, te hacía retumbar todo el cuerpo. Así que nada, ya sé que no es la mejor técnica para bajar, pero fui bajando con ligeros toques de freno para no embalarme en exceso. Y ya luego en la subida hacia Colmenar, iba más tranquilo. Pude agarrar el manillar en la zona horizontal y a tirar para arriba con esa "facilidad" de pedaleo que otorgan las flacas.
Llegué a Colmenar y enganché el famoso carril bici, ese que permite conectar la capital con la sierra madrileña, y puertos como el de Morcuera, Canencia para ir calentando piernas. El carril bici es un cachondeo, ves a todo tipo de fauna en la bici, desde el típico abuelito que sale a dar su paseo matutino hasta la grupeta que va haciendo series para ganar algún KOM. Y yo allí, con mi camelbak y mis piernas sin depilar. Creo que si hubiese un control de acceso, no me habrían dejado pasado. Y seguro que a más de un carretero se le quemaron los ojos al verme, jejeje. Pero claro, cuando vas en bici de carretera, no necesitas esa agilidad de movimientos de una MTB en cualquier descenso, en donde a la salida de una curva te puedas encontrar con una roca, una raíz o cualquier obstáculo que te obligue a desviarte brúscamente. Por eso me gusta llevar la MTB ligera, sin cargar con bolsita de sillín ni bidones. En cambio con la flaca, eso no pasa, al contrario, al ser bicis tan ligeras, creo que no viene mal llevar los botellines en el cuadro, le dan más aplomo y estabilidad. Así que al día siguiente, dejé el camel en casa y fui con botellines. Además de tampoco ser necesario llevar tanta agua ya que siempre habrá algúna gasolinera o fuente de pueblo en donde rellenar bidón.
Se va más cómodo sin mochila? probablemente. En mi caso no noté la diferencia, porque desde siempre he ido con Camelbak, es como llevar casco. Si salgo sin él, me noto raro. Y no, no da más calor ni sudo más ni menos por llevar Camelbak. Y la aerodinámica....pues hombre, para mi nivel, eso es lo que menos me preocupa. Y sabemos todos que este es un país en el que a todo el mundo le gusta opinar y se siente con la superioridad moral de decirte cómo has de ir y no ir. Y más aún cuando nadie es perfecto...en fin.
Este sábado tenía intención de subir hasta Canencia, pero según iba subiendo hasta Miraflores, iba cruzándome con carreteros que bajaban a toda pastilla y yo no me veía capaz de bajar tan rápido. Y eso que tampoco eran los rampones que hay según te acercas a los puertos. Así que como mucho iba a llegar a Miraflores y luego darme la vuelta, para no tener que bajar carreteras tan empinadas. En la subida fui adelantando a unos cuantos carreteros, y eso que pensaba que iría bastante peor. Aunque por el carril bici sí que hubo unas cuantas lijadas, jeje.
Y el domingo un poco más de lo mismo, Hoyo hasta Colmenar viejo, pasando por Collado Villalba y luego carretera hasta Colmenar. Algo de carril bici hasta Soto y luego vuelta hasta Manzanares el real, en donde hice una paradita en la gasolinera. Algo bueno tiene la carretera y es eso, que es complicado quedarse sin agua ni algún tipo de avituallamiento. Es complicado quedarse tirado por algún problema mecánico, al tener la posibilidad de que alguien con coche pueda ir a recogerte. No es como cuando estás en mitad del campo, que se te ha ido la ruta de las manos y estás lejos de cualquier sitio civilizado. Y luego continué con la ruta y a pesar de parecer la carretera más sosa que el campo, también tiene sus bifurcaciones, en donde puedes elegir "perderte" o ir a tiro hecho. Pierde un poco el toque aventura que tiene el MTB, en el que nunca sabes si un sendero va a morir en mitad de un bosque o te va a llevar a un descenso alucinante. En la carretera, si coges un desvío, malo será que llegues a un callejón sin salida.
Las sensaciones en general un poco mejores que el día anterior. Incluso cogí rueda de una pareja de carreteros y nada que ver con ir a rueda en la MTB en donde algo se nota, pero muchísimo más en la carretera. Incluso había momentos en los que me podía permitir dejarme llevar sin pedalear. El llevar una tija de carbono también hace que las vibraciones se absorban un poco y no vayan directas al cuerpo. Por lo que pese a ser un cuadro de aluminio, no fue excesivamente incómodo. Y tampoco me creo que un cuadro de carbono fuese igual que ir con una doble, por mucho que digan que el carbono absorbe más las vibraciones.
La ruta del domingo tuvo menos desnivel, pero más pedaleo, más velocidad constante, algún repechillo en el que apretar. Pero al final llegué a casa con más de 90kms en las piernas en un tiempo aceptable. Hacerse 90kms con la MTB puede oscilar desde una mañana hasta llegar a casa pasadas las 16h según el berenjenal en el que te metas. Y esa es una de las cosas que me gustó de la carretera. Recuerdo que volviendo ya para casa, al pasar por Villalba, iba muy justo de agua (mierda de botellín...no me habría pasando llevando el Camelbak, jajaja) y me costó bastante encontrar una fuente o algún sitio en donde pillar agua. Pero bueno, fue algo puntual.
En fin, ya resumiendo que esto se alarga. Resultado global: postura más encogida, menos cómodo que con la 29", un rodar más fácil sin pérdidas de adherencia en cualquier situación, los kms cunden más, te permite mantener un ritmo durante más tiempo que la de montaña, sin embargo me resultó más aburrido precisamente por eso, esos largos momentos en los que llevas la misma cadencia y ves el mismo paisaje todo el rato. Como parte positivo, bici ideal para montar en rodillo y echar una horita en caso de mal tiempo fuera, o bici para salir a pedalear si el campo estuviese impracticable, además del menor mantenimiento que necesita frente a la MTB: raro es la salida en MTB que no vuelves o lleno de polvo o lleno de barro, en cambio la carretera, malo será que no vuelvas como saliste. Justo por eso, también es la bici ideal para salir entre semana: llegar a casa del curro, vestirse, subirse a la bici, echar una horita pedaleando, volver a casa y dejarla guardarda y hasta el día siguiente. Así que tras este finde de prueba, no me desagradan del todo.
PD: En cuanto vuelva a Madrid y tenga una conexión decente, subo unas fotillos. Perdón por el tocho.
viernes, 15 de abril de 2016
lunes, 11 de abril de 2016
Fantasmeando por Ibiza (1era parte)
Vamos a empezar por el principio, cuando con mi compañero nos planteamos a qué carreras de 2016 apuntarnos. La primera prueba que se nos pasó por la mente fue la Sierra Bike Challenge, una prueba por etapas de tres días por la sierra norte de Madrid. Pero tras ver precios, la logística necesaria para participar y todo...se nos cruzó por el camino la Vuelta a Ibiza, con una inscripción mucho más barata y el aliciente de un paisaje por el cual no pedaleamos todos los días. Así que estaba decidido, nos íbamos a Ibiza!!! Pero luego nos informamos más sobre los recorridos, distancia y altimetría se nos quitó la gracia de golpe. Se trata de tres etapones con kms y desniveles que pocas veces había hecho hasta ahora, y menos aún tres días seguidos. Una primera etapa de 72kms con 2300mts de acumulado, la segunda (etapa reina) de casi 80kms con 2100mts de acumulado y la tercera, para soltar piernas, de "solo" 55kms con 1350mts de acumulado.

Lo primero fue la logística, determinar de qué forma bikers y bicis iban a ir desde Madrid hasta Ibiza. La opción de coche más ferry quedó descartada por el elevado coste, aunque por simplicidad, es la opción que hubiese preferido. Al final optamos por la opción más barata y algo más complicada: vuelo en avión de Madrid a Ibiza, envío de las bicis por paquetería Seur (que algo de guerra dieron) y alquiler de coche en Ibiza. El principal problema que veo en este tipo de carreras por etapas, es el hecho de que la meta y la llegada no sean en el mismo sitio. Eso nos obligó a marear a nos anfitriones en Ibiza para que nos fueran a buscar o llevaran a las salidas/metas de las distintas etapas, a dejar nuestro coche en la llegada, etc, etc.

El entreno previo a la carrera por desgracia no fue muy allá por horarios de curro. Como mucho salir a correr algún día entre semana, alguna vuelta corta en bici. Y los fines de semana, rutas largas, pero claro, sin llegar al desnivel que tenían las tres etapas de la vuelta a Ibiza. Y mucho menos el nivel técnico. Sí que tuve un finde largo, de sábado a lunes, en el cual salí los tres días con rutas de unos 70kms pero con un desnivel de poco más de 1500mts de acumulado. De cara a una próxima participación en la vuelta, o como recomendación a alguien que quiera hacerla, le diría que enfoque sus entrenos con rutas muy técnicas. Piedras, raíces, escalones...tanto en subida como un bajada. No tiene el mismo desgaste una sendero ciclable al 100% que uno al 60% en el que te desgastas en exceso si quieres hacerlo al 100%.
Llegaba semana santa. Antes había llevado la bici al taler para que le echaran un vistazo, quería una revisión pre-competi. Iban a ser tres días seguidos, dándole caña a la bici y no quería que me dejara tirado. Revisión de ruedas, apriete de ejes/conos y revisión de la horquilla que me hacía unos extraños. Hizo falta una segunda visita al taller para hacer la revisión completa a la horquilla, ya que fallaban los retenes, que ya estaban en las últimas y eso provocaba esos extraños. Sin embargo, no pude probar la bici hasta llegar a Ibiza y...todo perfecto!!! Un 10 para Alberto, el mecánico de Cross Chicken, y un viejo conocido de cuando empecé en el MTB y él regentaba una tienda de bicis "Duna bikes" en las Rozas, junto con su hermano. La bici empaquetada la semana previa no sin ciertos problemas de malosentendidos con Seur (desde luego que el envío de la bici por paquetería no lo recomiendo), pero finalmente llegó. Tengo que agradecer tanto a +Javier López Lozano y su tienda Cross Chicken por facilitarme la caja para el envío, y encargarse de esperar al repartidor y gestionar todo. Y por la otra parte, la tienda +Ibizasport que se encargó de la recepción y gestión de las cajas con las bicis.
El primer día, fue un no parar. Salida del vuelo de Madrid a las 7h30 con el consecuente madrugón. Esa iba a ser la tónica de todo el finde: dormí poquísimo por distintas razones que ya os comentaré. Llegamos a Ibiza, fuimos a recoger el coche de alquiler previo pago de un depósito de 1200€ que me dejó tiritando la tarjeta y de camino a la tienda a montar la bici y traérnoslas a Ibiza para la salida de la primera etapa. Luego en Ibiza dimos un buen paseo para visitar el casco histórico, comimos, fuimos un rato a la casa en donde nos íbamos a alojar y luego de camino a San Antoni a recoger los dorsales. Después de la larga y larguísima espera para recoger los dorsales, nos fuimos a comprar el maillot oficial de la carrera y luego a cenar a un pueblecito llamado Santa Gertrudis, en el centro de la isla.
Y aquí llegaba la primera noche en la que iba a dormir poco. Al llegar a casa y preparar todo para el día siguiente, me dí cuenta que me había dejado olvidado el dorsal con todo el lio de la compra del dorsal. Tocaba llamar al móvil de la organización (disponible hasta altas horas de la noche, todo un detalle). El caso es que en vez de poder levantarme a las 9h como tenía pensado, tuve que pegarme un buen madrugón para estar el primero en la cola de los responsables de los chips de los dorsales. Se arregló todo por lo cual les estoy muy agradecido, y de vuelta a Ibiza a recoger la bici e irnos a la salida. Calentar un poco por el paseo marítimo, algunas fotillos. Y nos fuimos al primer cajón, junto con los élite y sub-23. Por edades de las parejas, la edad del más joven delimitaba el cajón del cual saldríamos en la primera etapa. Así que ahí estábamos con la gente que iba a salir a fuego durante toda la etapa. Bueno, me imagino que tanto nosotros como otros, porque en la salida adelantamos a algunos.

Dieron el pistoletazo de salida, y eso fue "último marica", salimos todos escopetados. Mi compi me decía que no me calentase, que cogiera mi ritmo, pero en ese momento era bastante complicado. A veces pillábamos algún grupo que nos adelantaba y nos permitía avanzar unos cuantos puestos, pero lo soltábamos enseguida porque sino no íbamos a llegar vivos. Con todo el follón, era complicado mantener un ritmo, mi ritmo. Me imagino que me falta entrenamiento para eso. La salida fue por la circunvalación de Ibiza y enseguida nos metimos en caminos de pista forestal, con curvas cerradas, resbaladizos, había que andarse con cuidado. Eramos muchos pasando por esas zonas. Y enseguida llegó el primer tapón.
Por desgracia, los tapones iban a ser una tónica a lo largo de todas las etapas. Al menos para mi nivel. Me imagino que aquellos que iban más fuertes que yo no tendrían ese problema ya que habrían pasado por ahí hacía bastante tiempo, pero para el groso del pelotón, tocaba desmontar y esperar. Esperar a que la gente fuese entrando en el sendero y subirse a la bici. Una cosa es cuando afrontas una subida/bajada técnica con dos o tres personas por delante tuyo que desmontan y les pides paso. En ese caso, no tuve ningún problema durante toda la carrera, la gente mi educada. Y yo hice lo mismo. Incluso en algunos puntos había un cierto camaderismo en el cual la persona a la que adelantabas te empujaba si veía que te ibas a quedar. A ver, no te llevaba empujando toda la subida, pero si al pasar por su lado veía que patinabas o te ibas, te daba una ligera ayuda. Lo agradecí en un par de veces. Pero en este caso, se trataba de un tapón en donde por lo menos había 100 o más bikers. Así que ahí no había otra que esperar a que te tocara tu turno y tirar. Más tarde nos enteraríamos de que la gente que llegó por detrás de nosotros, en ese primer tapón, fueron llevados por un atajo.

Obviamente los tapones no son los únicos culpables de que los tiempos de corte no pudieran superarse. Si estás fuerte, te ahorras los tapones y pasas el tiempo de corte. Pero creo que uno de los fallos que tuvo la organización con el trazado fue ese, tratar de meter mucho sendero para meter por ahí a 1200 participantes...ni con calzador hubíesemos podido hacer todo sobre la bici. Una lástima, porque hubo senderos por los cuales hubiese sido una delicia rodar rápido como lo hicieron los primeros, o bajadas técnicas por las que hubiese disfrutado bajando montado, incluso con una rígida. Aunque he de confesar, que es una carrera perfecta para hacerla con una doble de rally, tipo Oiz (que no me oigan algunos), Spark o Epic o incluso las nuevas Procaliber o BMC TE01 con esa suspensión de elastómeros.
Esta etapa era la menos costera de las tres, iba desde Ibiza hasta Sant Antoni por la zona suroeste de la isla y las zonas desde las cuales se veía era el mar, eran los distintos puertos que afrontábamos. Y el primero fue un auténtico muro. Me rio yo de la subida a la Bola del Mundo. Una subida de hormigón por la que nos fuimos arrastrando serpeteando, tratando de ahorrar fuerzas. Pero llegó un momento en el que puse pie a tierra. Aún quedaba bastante ruta por delante, y otra de las subidas míticas de la vuelta a Ibiza, así que no estaba el horno para bollos. La subida del Puig d'en Serra fue la única en la que tuve que poner pie a tierra por falta de fuerza, o quizá por guardar las pocas fuerzas que me quedaban de cara al final de la etapa. En otras subidas claro que puse pie a tierra, pero porque eran técnicas de pelotas, muy muy técnicas, con unos escalones bestiales que me pregunto cómo hicieron los pros para pasar por ahí sin desmontar.
La etapa estaba salpicada de picos, parecía un serrucho, una paliza de las buenas y encima sin conocer el terreno. No digo que de haberme sabido de memoria el perfil podría haber ido mejor, pero es como que afrontas mejor las subidas. Y es otro de los fallitos que tuvo la organización al subir los tracks, que no tenían altimetría. Una pena. Pero no todo va a ser fallos. He de alabar los excelentes avituallamientos que tuvimos a lo largo de todas las estapas. Eran todos iguales. Nada de un avituallamiento bueno y dos malos. No, no, aquí todos iguales: coca-colas, aquarius de naranja/limón, plátanos y naranjas, bollitos y...golosinas!!! Ya sé que no tienen ningún aporte calórico de utilidad, pero no sabéis la ilusión que me hacía poder zamparme unas coca-colas, plátanos u ositos de chuches, jejeje. Como un niño pequeño!! Y las vistas, tremendas vistas. No me arrepiento en absoluto de habernos decidido por la Ibiza en vez de la Madrid Bike Challenge.

Tras la subida del Puig d'en Serra tuvimos un breve descanso hasta afrontar la subida de Sa Talaia. Pero se trataba de una subida tendida, de pista ancha, sin dificultad técnica. La afrontamos no sin cansancio, pero tras el puig d'en Serra, cualquier cosa nos parecía asequible. La dificultad técnica llegó tras coronar la cima. Una de las bajadas más técnicas y largas de la carrera...yo diría que la que más, si no me falla la memoria. Y aquí volvimos a tener tapón. Menos multitudinario que el primero, pero no eran solo dos o tres bikers, no, éramos fácil unos 50 tios bajando andando. Había algunos tramos ciclables, pero ¿para qué subirte a la bici y tener que bajarte a los 10 metros? Algunos se ponían nerviosos por no poder subirse a la bici, pero así estábamos todos. También el cansancio se notaba, uno no baja tan fresco cuando lleva unos cuantos kms en las piernas y brazos. Así que en cierto modo, agradecí tener que poner pie a tierra, jejeje. Pero sí, sin duda creo que habría sido capaz de bajar algunos tramos subido a la bici.
Y por fin, llegábamos a los últimos kms. Ahí nos veíamos fuertes, jejeje. Eran kms de bajada o llano, en donde nos exprimíamos a fondo. Nos íbamos dando relevos, adelantando a algunos incautos que iban de relax, pero no, nosotros con el cuchillo en los dientes, jeje. La verdad es que ese último tramo nos daba la vida, jajaja. Y por fin, cruzábamos la meta. Super contentos. Habíamos pasado el tiempo de corte, la bici no había dado problemas mecánicos y eso que vimos a bastante gente en la cuneta, con pinchazos, roturas de cadenas, etc. Pero nuestras monturas aguantaban perfectamente. Y el hecho de ser una carrera en pareja da muchísimo apoyo moral, que tu compañero te dé ánimos y no te deje tirar la toalla cuando vas reventado hace mucho y es de agradecer, porque seguramente que él tampoco vaya mucho más fresco que el otro.
Tras la meta, una buena comida con pasta, ternera y pollo a la parilla, ensalada, bebida isotónicas y se podía repetir sin problemas. Lavamos las bicis y las dejamos en el parking cerrado, de cara a la salida del día siguiente, en San Antoni. La faena es que la salida la día siguiente era a las 9h, no como a las 11h de la primera etapa. Así que esta noche también iba a dormir poco, jeje. Segundo día de poco sueño.
Lo primero fue la logística, determinar de qué forma bikers y bicis iban a ir desde Madrid hasta Ibiza. La opción de coche más ferry quedó descartada por el elevado coste, aunque por simplicidad, es la opción que hubiese preferido. Al final optamos por la opción más barata y algo más complicada: vuelo en avión de Madrid a Ibiza, envío de las bicis por paquetería Seur (que algo de guerra dieron) y alquiler de coche en Ibiza. El principal problema que veo en este tipo de carreras por etapas, es el hecho de que la meta y la llegada no sean en el mismo sitio. Eso nos obligó a marear a nos anfitriones en Ibiza para que nos fueran a buscar o llevaran a las salidas/metas de las distintas etapas, a dejar nuestro coche en la llegada, etc, etc.
El entreno previo a la carrera por desgracia no fue muy allá por horarios de curro. Como mucho salir a correr algún día entre semana, alguna vuelta corta en bici. Y los fines de semana, rutas largas, pero claro, sin llegar al desnivel que tenían las tres etapas de la vuelta a Ibiza. Y mucho menos el nivel técnico. Sí que tuve un finde largo, de sábado a lunes, en el cual salí los tres días con rutas de unos 70kms pero con un desnivel de poco más de 1500mts de acumulado. De cara a una próxima participación en la vuelta, o como recomendación a alguien que quiera hacerla, le diría que enfoque sus entrenos con rutas muy técnicas. Piedras, raíces, escalones...tanto en subida como un bajada. No tiene el mismo desgaste una sendero ciclable al 100% que uno al 60% en el que te desgastas en exceso si quieres hacerlo al 100%.
Llegaba semana santa. Antes había llevado la bici al taler para que le echaran un vistazo, quería una revisión pre-competi. Iban a ser tres días seguidos, dándole caña a la bici y no quería que me dejara tirado. Revisión de ruedas, apriete de ejes/conos y revisión de la horquilla que me hacía unos extraños. Hizo falta una segunda visita al taller para hacer la revisión completa a la horquilla, ya que fallaban los retenes, que ya estaban en las últimas y eso provocaba esos extraños. Sin embargo, no pude probar la bici hasta llegar a Ibiza y...todo perfecto!!! Un 10 para Alberto, el mecánico de Cross Chicken, y un viejo conocido de cuando empecé en el MTB y él regentaba una tienda de bicis "Duna bikes" en las Rozas, junto con su hermano. La bici empaquetada la semana previa no sin ciertos problemas de malosentendidos con Seur (desde luego que el envío de la bici por paquetería no lo recomiendo), pero finalmente llegó. Tengo que agradecer tanto a +Javier López Lozano y su tienda Cross Chicken por facilitarme la caja para el envío, y encargarse de esperar al repartidor y gestionar todo. Y por la otra parte, la tienda +Ibizasport que se encargó de la recepción y gestión de las cajas con las bicis.
El primer día, fue un no parar. Salida del vuelo de Madrid a las 7h30 con el consecuente madrugón. Esa iba a ser la tónica de todo el finde: dormí poquísimo por distintas razones que ya os comentaré. Llegamos a Ibiza, fuimos a recoger el coche de alquiler previo pago de un depósito de 1200€ que me dejó tiritando la tarjeta y de camino a la tienda a montar la bici y traérnoslas a Ibiza para la salida de la primera etapa. Luego en Ibiza dimos un buen paseo para visitar el casco histórico, comimos, fuimos un rato a la casa en donde nos íbamos a alojar y luego de camino a San Antoni a recoger los dorsales. Después de la larga y larguísima espera para recoger los dorsales, nos fuimos a comprar el maillot oficial de la carrera y luego a cenar a un pueblecito llamado Santa Gertrudis, en el centro de la isla.
Y aquí llegaba la primera noche en la que iba a dormir poco. Al llegar a casa y preparar todo para el día siguiente, me dí cuenta que me había dejado olvidado el dorsal con todo el lio de la compra del dorsal. Tocaba llamar al móvil de la organización (disponible hasta altas horas de la noche, todo un detalle). El caso es que en vez de poder levantarme a las 9h como tenía pensado, tuve que pegarme un buen madrugón para estar el primero en la cola de los responsables de los chips de los dorsales. Se arregló todo por lo cual les estoy muy agradecido, y de vuelta a Ibiza a recoger la bici e irnos a la salida. Calentar un poco por el paseo marítimo, algunas fotillos. Y nos fuimos al primer cajón, junto con los élite y sub-23. Por edades de las parejas, la edad del más joven delimitaba el cajón del cual saldríamos en la primera etapa. Así que ahí estábamos con la gente que iba a salir a fuego durante toda la etapa. Bueno, me imagino que tanto nosotros como otros, porque en la salida adelantamos a algunos.
Dieron el pistoletazo de salida, y eso fue "último marica", salimos todos escopetados. Mi compi me decía que no me calentase, que cogiera mi ritmo, pero en ese momento era bastante complicado. A veces pillábamos algún grupo que nos adelantaba y nos permitía avanzar unos cuantos puestos, pero lo soltábamos enseguida porque sino no íbamos a llegar vivos. Con todo el follón, era complicado mantener un ritmo, mi ritmo. Me imagino que me falta entrenamiento para eso. La salida fue por la circunvalación de Ibiza y enseguida nos metimos en caminos de pista forestal, con curvas cerradas, resbaladizos, había que andarse con cuidado. Eramos muchos pasando por esas zonas. Y enseguida llegó el primer tapón.
Por desgracia, los tapones iban a ser una tónica a lo largo de todas las etapas. Al menos para mi nivel. Me imagino que aquellos que iban más fuertes que yo no tendrían ese problema ya que habrían pasado por ahí hacía bastante tiempo, pero para el groso del pelotón, tocaba desmontar y esperar. Esperar a que la gente fuese entrando en el sendero y subirse a la bici. Una cosa es cuando afrontas una subida/bajada técnica con dos o tres personas por delante tuyo que desmontan y les pides paso. En ese caso, no tuve ningún problema durante toda la carrera, la gente mi educada. Y yo hice lo mismo. Incluso en algunos puntos había un cierto camaderismo en el cual la persona a la que adelantabas te empujaba si veía que te ibas a quedar. A ver, no te llevaba empujando toda la subida, pero si al pasar por su lado veía que patinabas o te ibas, te daba una ligera ayuda. Lo agradecí en un par de veces. Pero en este caso, se trataba de un tapón en donde por lo menos había 100 o más bikers. Así que ahí no había otra que esperar a que te tocara tu turno y tirar. Más tarde nos enteraríamos de que la gente que llegó por detrás de nosotros, en ese primer tapón, fueron llevados por un atajo.

Obviamente los tapones no son los únicos culpables de que los tiempos de corte no pudieran superarse. Si estás fuerte, te ahorras los tapones y pasas el tiempo de corte. Pero creo que uno de los fallos que tuvo la organización con el trazado fue ese, tratar de meter mucho sendero para meter por ahí a 1200 participantes...ni con calzador hubíesemos podido hacer todo sobre la bici. Una lástima, porque hubo senderos por los cuales hubiese sido una delicia rodar rápido como lo hicieron los primeros, o bajadas técnicas por las que hubiese disfrutado bajando montado, incluso con una rígida. Aunque he de confesar, que es una carrera perfecta para hacerla con una doble de rally, tipo Oiz (que no me oigan algunos), Spark o Epic o incluso las nuevas Procaliber o BMC TE01 con esa suspensión de elastómeros.
Esta etapa era la menos costera de las tres, iba desde Ibiza hasta Sant Antoni por la zona suroeste de la isla y las zonas desde las cuales se veía era el mar, eran los distintos puertos que afrontábamos. Y el primero fue un auténtico muro. Me rio yo de la subida a la Bola del Mundo. Una subida de hormigón por la que nos fuimos arrastrando serpeteando, tratando de ahorrar fuerzas. Pero llegó un momento en el que puse pie a tierra. Aún quedaba bastante ruta por delante, y otra de las subidas míticas de la vuelta a Ibiza, así que no estaba el horno para bollos. La subida del Puig d'en Serra fue la única en la que tuve que poner pie a tierra por falta de fuerza, o quizá por guardar las pocas fuerzas que me quedaban de cara al final de la etapa. En otras subidas claro que puse pie a tierra, pero porque eran técnicas de pelotas, muy muy técnicas, con unos escalones bestiales que me pregunto cómo hicieron los pros para pasar por ahí sin desmontar.
La etapa estaba salpicada de picos, parecía un serrucho, una paliza de las buenas y encima sin conocer el terreno. No digo que de haberme sabido de memoria el perfil podría haber ido mejor, pero es como que afrontas mejor las subidas. Y es otro de los fallitos que tuvo la organización al subir los tracks, que no tenían altimetría. Una pena. Pero no todo va a ser fallos. He de alabar los excelentes avituallamientos que tuvimos a lo largo de todas las estapas. Eran todos iguales. Nada de un avituallamiento bueno y dos malos. No, no, aquí todos iguales: coca-colas, aquarius de naranja/limón, plátanos y naranjas, bollitos y...golosinas!!! Ya sé que no tienen ningún aporte calórico de utilidad, pero no sabéis la ilusión que me hacía poder zamparme unas coca-colas, plátanos u ositos de chuches, jejeje. Como un niño pequeño!! Y las vistas, tremendas vistas. No me arrepiento en absoluto de habernos decidido por la Ibiza en vez de la Madrid Bike Challenge.
Tras la subida del Puig d'en Serra tuvimos un breve descanso hasta afrontar la subida de Sa Talaia. Pero se trataba de una subida tendida, de pista ancha, sin dificultad técnica. La afrontamos no sin cansancio, pero tras el puig d'en Serra, cualquier cosa nos parecía asequible. La dificultad técnica llegó tras coronar la cima. Una de las bajadas más técnicas y largas de la carrera...yo diría que la que más, si no me falla la memoria. Y aquí volvimos a tener tapón. Menos multitudinario que el primero, pero no eran solo dos o tres bikers, no, éramos fácil unos 50 tios bajando andando. Había algunos tramos ciclables, pero ¿para qué subirte a la bici y tener que bajarte a los 10 metros? Algunos se ponían nerviosos por no poder subirse a la bici, pero así estábamos todos. También el cansancio se notaba, uno no baja tan fresco cuando lleva unos cuantos kms en las piernas y brazos. Así que en cierto modo, agradecí tener que poner pie a tierra, jejeje. Pero sí, sin duda creo que habría sido capaz de bajar algunos tramos subido a la bici.
Y por fin, llegábamos a los últimos kms. Ahí nos veíamos fuertes, jejeje. Eran kms de bajada o llano, en donde nos exprimíamos a fondo. Nos íbamos dando relevos, adelantando a algunos incautos que iban de relax, pero no, nosotros con el cuchillo en los dientes, jeje. La verdad es que ese último tramo nos daba la vida, jajaja. Y por fin, cruzábamos la meta. Super contentos. Habíamos pasado el tiempo de corte, la bici no había dado problemas mecánicos y eso que vimos a bastante gente en la cuneta, con pinchazos, roturas de cadenas, etc. Pero nuestras monturas aguantaban perfectamente. Y el hecho de ser una carrera en pareja da muchísimo apoyo moral, que tu compañero te dé ánimos y no te deje tirar la toalla cuando vas reventado hace mucho y es de agradecer, porque seguramente que él tampoco vaya mucho más fresco que el otro.
Tras la meta, una buena comida con pasta, ternera y pollo a la parilla, ensalada, bebida isotónicas y se podía repetir sin problemas. Lavamos las bicis y las dejamos en el parking cerrado, de cara a la salida del día siguiente, en San Antoni. La faena es que la salida la día siguiente era a las 9h, no como a las 11h de la primera etapa. Así que esta noche también iba a dormir poco, jeje. Segundo día de poco sueño.
martes, 12 de enero de 2016
Entrevistando a una FitGeekGirl - Xiaomi Miband 1s
El uso de esta pulsera cuantificadora surgió tras unos primeros pasos con esto de running y el incremento de actividad deportiva. La cosa empezó mediante el uso del endomondo y tras un cierto tiempo, dio el salto al uso de la pulsera cuantificadora. La primera versión de la Xiaomi MiBand era básica, pero cumplía muy bien con sus funciones bueno...y lo sigue haciendo ya que está 100% operativa. Una buena medición de pasos y distancia recorrida, incluso corriendo. Una batería que dura más de dos meses largos, con el consecuente susto cada vez que la batería se agota y la mente nos juega una mala pasada pensando que se ha estropeado. Pero todo vuelve a la normalidad tras la carga.
Al no disponer de pantalla, las notificaciones son escasas y solo nos avisa de las llamadas entrantes y de cualquier aplicación que tengamos conectada y hayamos configurado. Sin embargo, y en mi opinión, el retraso de 3segundos en vibrar cuando llega una llamada es contraproducente. Creo que debería vibrar en el mismo tiempo que llega la llamada. La aplicación es bastante sencilla de utilizar, traducida al español gracias a la enorme amabilidad de los usuarios de HTCmanía que funciona correctamente, se sincroniza bien con la aplicación y da información clara de la actividad y el sueño.
Con la llegada de las SWR12 de Sony, la Charge HR de Fitbit o la Vivosmart HR de Garmin, Xiaomi no se ha quedado atrás y ha decidido sacar una versión con pulsómetro, la Xiaomi Miband 1s. La principal novedad es el pulsómetro, aunque también xiaomi ha aprovechado para hacer una ligera revisión a los materiales y dimensiones del core cuantificador y de la pulsera. El core es ligeramente más grande que el otro, con una diferencia muy sutil, aunque sigue encajando en las pulseras que se tuviera con la Miband 1. El material de la nueva pulsera es un plástico menos "gomoso", más firme que el anterior. El cargador también viene con diferencia, el cable es plano, menos propenso a ser retorcido como el anterior. Y puesto que no estoy probando la pulsera de primera mano, voy a meter una novedad en este blog: una entrevista. Una serie de preguntas hechas a la usuaria de esta miband 1s para que nos cuente su experiencia de uso y las sensaciones.
¿Qué tal? Contenta con el nuevo dispositivo?
Bien, sí, contenta. Es cómoda, no abulta mucho y se puede customizar con pulseras baratas, originales y coloridas.
¿Con qué móvil la estás utilizando? Qué versión de Android llevas?
Es un Xperia SP customizado con Android 4.4.4.
Por lo espartana que es la pulsera que no tiene botón ni nada ¿te costó mucho vincular el nuevo dispositivo?
La única pega que encuentro a la sincronización es q si tienes un dispositivo de xiaomi cerca cuesta un poco....
¿Te fue bien la sincronización? ¿Recuperaste los datos de la anterior miband?
La verdad es que a pesar de lo anterior si que se sincronizó bien. Recupere mis datos de sueño y actividad, además de los datos de peso, altura...
¿Qué tal es la nueva versión de la APP? ¿Has notado alguna diferencia?
No mucho, la única diferencia es por el tema del pulsometro. Lo malo es q al recuperar la actividad grabada me sale un error y se cierra la aplicación. Con la anterior versión no pasaba.
Como dato curioso siempre me dice que la calidad gps es baja. Pero registra bien, lo pude ver nada más cerrar la práctica.
¿Has notado alguna diferencia en la cuantificación de pasos? más o menos te sigue funcionando como antes? Va mejor?
He visto una mejora en cuando al ejercicio físico, y puedes definir un tiempo medio de min/km para correr. Si bajas de ese ritmo, te vibra la pulsera. Lo veo exactamente igual.
¿Vibra más fuerte en las alarmas y notificaciones?
Las vibraciones no se si es porque soy un poco insensible, pero lo veo igual
La pieza del core es ligerísimamente más grande que la anterior, ¿te ha supuesto problemas a la hora de cambiar de pulsera?
Si lo dices es porque será así, pero no se nota nada a simple vista y ajusta perfectamente con las pulseras que ya tenía.
Te preguntaría por la duración de la batería, pero la tienes desde hace poco así que me imagino que no te habrá dado tiempo a ver si te dura más o menos que la anterior, no?
Aún no puedo decir nada de esto, sólo q si dura igual que la anterior estaré encantada. Si es más pues mejor!
¿Qué tal va el pulsómetro? Te mide el pulso constante o es "on demand"?
Es on demand, no tengo referencias para comparar. Me hizo gracias q puedes marcar q si superas unas pulsaciones te vibra!!! Así sabes su estas a punto de palmar y puedes rebajar ritmo.
¿Te supone mucho engorro activar la medición del pulso? ¿Te da pereza?
No mucho. En la pantalla principal tienes un botón q es correr. Cuando le das como en ajustes tengo marcado que me mida las pulsaciones es rápido. Si es para una cosa puntual y no asociado a una practica se tarda un minuto en ponerlo y saber a cuanto estas.
¿Has probado la medición constante, durante un ejercicio físico? ¿Qué tal es la gráfica?
Sí, pero no he podido consultar los resultados, pues se me cierra la aplicación.
¿Te mide las calorías quemadas?
Me dice lo q puedo comer cada vez que se añade una actividad y sale en la pantalla principal. No se como de fiable será :P
No todo es perfecto así que, ¿qué puntos negativos tiene a tu parecer?
Ha desaparecido la opción de cambiar los LED de color. Y que se me cierra la APP y no puedo ver el historial. Igual se podría corregir usando una versión anterior a la última?
Y ya para terminar ¿Recomendarías la pulsera? ¿A qué tipo de perfil crees que está enfocada?
Es curiosa, la verdad es q es fácil de usar y no requiere un móvil " pepino".
Yo creo que no esta hecha para deportistas de elite, sino para un uso más normalito. Pero siempre anima que lleves x días superando tu objetivo. O como duermes.
Al no disponer de pantalla, las notificaciones son escasas y solo nos avisa de las llamadas entrantes y de cualquier aplicación que tengamos conectada y hayamos configurado. Sin embargo, y en mi opinión, el retraso de 3segundos en vibrar cuando llega una llamada es contraproducente. Creo que debería vibrar en el mismo tiempo que llega la llamada. La aplicación es bastante sencilla de utilizar, traducida al español gracias a la enorme amabilidad de los usuarios de HTCmanía que funciona correctamente, se sincroniza bien con la aplicación y da información clara de la actividad y el sueño.
Con la llegada de las SWR12 de Sony, la Charge HR de Fitbit o la Vivosmart HR de Garmin, Xiaomi no se ha quedado atrás y ha decidido sacar una versión con pulsómetro, la Xiaomi Miband 1s. La principal novedad es el pulsómetro, aunque también xiaomi ha aprovechado para hacer una ligera revisión a los materiales y dimensiones del core cuantificador y de la pulsera. El core es ligeramente más grande que el otro, con una diferencia muy sutil, aunque sigue encajando en las pulseras que se tuviera con la Miband 1. El material de la nueva pulsera es un plástico menos "gomoso", más firme que el anterior. El cargador también viene con diferencia, el cable es plano, menos propenso a ser retorcido como el anterior. Y puesto que no estoy probando la pulsera de primera mano, voy a meter una novedad en este blog: una entrevista. Una serie de preguntas hechas a la usuaria de esta miband 1s para que nos cuente su experiencia de uso y las sensaciones.
¿Qué tal? Contenta con el nuevo dispositivo?
Bien, sí, contenta. Es cómoda, no abulta mucho y se puede customizar con pulseras baratas, originales y coloridas.
¿Con qué móvil la estás utilizando? Qué versión de Android llevas?
Es un Xperia SP customizado con Android 4.4.4.
Por lo espartana que es la pulsera que no tiene botón ni nada ¿te costó mucho vincular el nuevo dispositivo?
La única pega que encuentro a la sincronización es q si tienes un dispositivo de xiaomi cerca cuesta un poco....
¿Te fue bien la sincronización? ¿Recuperaste los datos de la anterior miband?
La verdad es que a pesar de lo anterior si que se sincronizó bien. Recupere mis datos de sueño y actividad, además de los datos de peso, altura...
¿Qué tal es la nueva versión de la APP? ¿Has notado alguna diferencia?
No mucho, la única diferencia es por el tema del pulsometro. Lo malo es q al recuperar la actividad grabada me sale un error y se cierra la aplicación. Con la anterior versión no pasaba.
Como dato curioso siempre me dice que la calidad gps es baja. Pero registra bien, lo pude ver nada más cerrar la práctica.
¿Has notado alguna diferencia en la cuantificación de pasos? más o menos te sigue funcionando como antes? Va mejor?
He visto una mejora en cuando al ejercicio físico, y puedes definir un tiempo medio de min/km para correr. Si bajas de ese ritmo, te vibra la pulsera. Lo veo exactamente igual.
¿Vibra más fuerte en las alarmas y notificaciones?
Las vibraciones no se si es porque soy un poco insensible, pero lo veo igual
La pieza del core es ligerísimamente más grande que la anterior, ¿te ha supuesto problemas a la hora de cambiar de pulsera?
Si lo dices es porque será así, pero no se nota nada a simple vista y ajusta perfectamente con las pulseras que ya tenía.
Te preguntaría por la duración de la batería, pero la tienes desde hace poco así que me imagino que no te habrá dado tiempo a ver si te dura más o menos que la anterior, no?
Aún no puedo decir nada de esto, sólo q si dura igual que la anterior estaré encantada. Si es más pues mejor!
¿Qué tal va el pulsómetro? Te mide el pulso constante o es "on demand"?
Es on demand, no tengo referencias para comparar. Me hizo gracias q puedes marcar q si superas unas pulsaciones te vibra!!! Así sabes su estas a punto de palmar y puedes rebajar ritmo.
¿Te supone mucho engorro activar la medición del pulso? ¿Te da pereza?
No mucho. En la pantalla principal tienes un botón q es correr. Cuando le das como en ajustes tengo marcado que me mida las pulsaciones es rápido. Si es para una cosa puntual y no asociado a una practica se tarda un minuto en ponerlo y saber a cuanto estas.
¿Has probado la medición constante, durante un ejercicio físico? ¿Qué tal es la gráfica?
Sí, pero no he podido consultar los resultados, pues se me cierra la aplicación.
¿Te mide las calorías quemadas?
Me dice lo q puedo comer cada vez que se añade una actividad y sale en la pantalla principal. No se como de fiable será :P
No todo es perfecto así que, ¿qué puntos negativos tiene a tu parecer?
Ha desaparecido la opción de cambiar los LED de color. Y que se me cierra la APP y no puedo ver el historial. Igual se podría corregir usando una versión anterior a la última?
Y ya para terminar ¿Recomendarías la pulsera? ¿A qué tipo de perfil crees que está enfocada?
Es curiosa, la verdad es q es fácil de usar y no requiere un móvil " pepino".
Yo creo que no esta hecha para deportistas de elite, sino para un uso más normalito. Pero siempre anima que lleves x días superando tu objetivo. O como duermes.
Es agradable despertarte con una vibración y no un sonido estridente, si a los 10 min detecta que sigues empiltrado vuelve a vibrar...
El sueño no se como lo mide, pero cuando detecta las horas en las que te has despertado es bastante exacto. ( noches de novedad en las que quieres comprobar todo...) Y es cierto q noches q sabes q no has dormido bien y te despiertas con sensación de no haber descansado bien marca menos horas de sueño profundo. Lo que no se es porque no detecta la siesta... :(
Agradezco el tiempo dedicado a contestar esta mini entrevista y espero que sirva de ayuda a quienes tengan pensado adquirir esta pulsera y si tenéis alguna duda, para eso tenéis los comentarios.
lunes, 21 de septiembre de 2015
Fantasmeando en Buitrago - Skoda Buitrago Gran Fondo 2015
Esta carrera venía de lejos, ya que me había apuntado allá por Marzo, aprovechando un precio reducido que sacaron para atraer a participantes. Junto a unos colegas del foro, nos apuntamos todos en tropel. Aquella noche eligiendo tallas fue muy larga, para que luego resultase ser el maillot que otorgaba la organización un poco justo. Y menos mal que una semana antes solicité que me cambiaran de la talla M (según las tablas era mi medida) a la L...tendría que haber pedido una XL. El verano pasó sin mucho entreno debido a que tuve (y sigo teniendo) que dedicarle todo el tiempo posible al proyecto de fin de carrera. Y me planté en la meta de la Buitrago con poco más de 300kms en dos meses.
Algunas rutas durante el verano por Galicia, cañeras, pero no había sido un entrenamiento muy constante. En Junio habíamos hecho un reconocimiento de parte del trazado con la Alma y era algo asumible, aunque no a ritmo de carrera. Está claro que tampoco iba a ir como si se tratase de una ruta, pero la idea era llevar un ritmo un poco superior a los de ruta, pero sin llegar a darle mucha caña. Se trataba en origen de un circuito de 80kms y unos 2300mts de acumulado que luego se rebajó a unos 75kms con algo menos de desnivel, pero seguían siendo más de 2000mts. Mi esperanza era que, como dicen que las 29" van solas, no me costase mucho acabar la carrera.Y lo cierto es que algo de razón tenía, jejeje.

Tras las rutas que he hecho con la Ghost, sí que puedo decir que para bajar y llanear, es claramente una ventaja. No sé si por ser 29" la bici o por ser yo alto o ambas cosas, pero me va perfecta. Como ya expliqué en anteriores entradas, voy muy cómodo con ella, pero tras esta carrera, tengo claro que hay que reforzar y entrenar toda la zona de core/lumbar si no quiero acabar con los riñones destrozados después de carreras de larga distancia. Y para las subidas, no he notado ningún empeoramiento con respecto a la 26".
Por fin llegaba el día. La noche anterior me costó dormirme, recuerdo ver el despertador y marcaba las 3h40 y a las 6h15 me tenía que despertar. Y cuando más tiempo pasaba, más me agobiaba por el poco tiempo que me quedaba para dormir...y así el círculo vicioso. Suena el despertador, desayuno un poco más copioso de lo normal, pero sin exagerar, visita al baño, preparar el Camelbak y al coche. Todo lo demás ya estaba guardado y preparado en el coche para no perder tiempo. Siempre que tengo que ir a la zona la A1 me surge la misma duda: bajar hasta la M40 y subir por la A1, o meterme por carreteras de montaña, cruzar pueblos y llegar a la A1. Mejor por la M40, velocidad más constante y menos problemas para adelantar. Tras una horita de coche llego por fin a Buitrago y consigo aparcar sin demasiados problemas, bastante cerca de la meta de hecho. Salir del coche, sin prisas, montar todo...sacar la bici, primera carrera, la primera vez que la saco con un dorsal...es una sensación extraña, jeje. Como si primer día de cole. Alguna que otra mirada se queda clavada en ella, parece gustar y por lo que veo, es poco común. Durante todo el día, solo ví otra exactamente igual que la mía.
Doy unas pedaladas por la zona, paso a saludar a los colegas del foro que también participaban en la prueba y me dirijo a mi cajón. Fotos de última hora, preparar el GPS con el track de circuito para ver la altimetría, arrancar el endomondo, todo con bastante pachorra. Tanta que apenas tuve la sensación de esperar demasiado al pistoletazo de salida que llega sin casi darme cuenta. La salida muy tranquila, no estábamos muy apelotonados en el cajón de salida y el recorrido de los primeros kms se ha modificado con respecto al original, que enseguida nos encauzaba en una calleja estrecha. Aquí la salida se realiza por la calle principal de Buitrago, giro a la izquierda para pasar por debajo de la A1 tras un corto repecho que salvo sin problemas, de pie sobre los pedales, muy cómodo mientras voy adelantando a gente. Pasada la A1 vuelve el llano y ya engrano el plato grande y no veáis cómo acelera la 29" sin apenas esfuerzo, es una maravilla, voy encantado. Pongo el CTD en modo "trail" y voy adelantando a gente del cajón precedente. Algunos me adelantan también, por supuesto, yo solo voy a mi ritmo. Es la máxima para esta carrera "tú, a tu ritmo!! que son 80kms". Ya tendré tiempo de apretar (si es que me quedan fuerzas para entonces) cuando falten 15 ó 10kms, pero hasta entonces, iré a mi ritmo. Consigo alcanzar a un colega de mi peña y me quedo un rato hablando con él.
La carretera nos lleva al primer pueblo de la carrera. Adelantamos a algunos, otros nos adelantan...uno con malas maneras con riesgo de chocarme contra él e irme al suelo. Pero bueno, entiendo que a veces pasa que a un profesional de pacotilla lo colocan en el último cajón y tiene que adelantar como sea a todo el mundo. Está claro que debió de ganar la carrera, segurísimo. Del pueblo pasamos a una pista con algo de grava, con el firme un poco irregular, algo de traqueteo, pero voy muy cómodo con la 29". No diré que es como ir con una doble, pero si comparas una 29" de carbono con una 26" de aluminio, algo de diferencia se nota. Y más cuando hice el mismo recorrido un par de meses antes. Puesto que recuerdo el circuito, aprovecho para apretar un poco ahora antes de que lleguen las primeras rampas. Aprovecho un ligero repecho para descolgarme definitivamente de mi colega de peña (terminaría la marcha con sus colegas de profesión) y adelanto unos cuantos puestos. La horquilla en modo trail va fetén, una maravilla. Bajar algunos piñones de pie sobre los pedales y notar cómo aumenta la velocidad....me va a costar mantener un ritmo suave, jejej. Esta Ghost incita a darle caña. Y yo que estaba preocupado por que el cuadro fuese a ser más grande de lo que marcaba la tabla de tallas de Ghost, pensaba que iba a ser remolón, perezoso...nada más lejos de la realidad.
Hablando de realidad...llegan los primeros repechos y vuelvo a mi triste realidad. Me vuelvo a sentar en el sillín, bajo al plato mediano, subo piñones, y busco un ritmo en el que ir cómodo. Me empieza a adelantar más de uno y a alguno de ellos me los encontraré más adelante. No pienso morder el anzuelo, aún quedan unos 70kms y como no consiga encontrar un buen ritmo, se me puede hacer muy pesada la marcha. Igual que me pasó en el rally de Colmenar viejo y eso que "solo" fueron 70kms y 1500mts de desnivel. Por suerte voy en los grupos de cabeza, y eso me permite pasar algunos tramos ligeramente técnicos sin tener que poner pie a tierra, la gente sabe cómo ir sin entorpecer (colegas míos me contaron que atrás hubo gente que puso pie a tierra en los primeros compases de las subidas). Nos adentramos en al zona de pinares y empiezan las zetas, relaja un poco el desnivel y más o menos me voy manteniendo, adelantamientos por adelantados. La cosa va equilibrada. Alguno me intenta mantener el ritmo para que no les adelante, pero al final acaban cediendo y les paso. Se agradece el pinar, firme uniforme, sombra, poco calor, no demasiadas moscas. Saco la barrita y le pego unos mordiscos. Ahora a toro pasado, quizá tendría que haber subido un poco más relajado, pero cuando llegué a la cima no me encontré demasiado cansado.
Puesto que habían cambiado el recorrido, la primera ascensión se acortó un poco y por desgracia no llegamos a tocar la Horizontal. Habría sido muy bonito, aunque más adelante sí que volvimos a engancharnos a esa pista. Ahora lo que tocaba era bajar e iba a disfrutar como un enano. Mientras que con la Alma de 26", esta bajada la hice con bastante cuidado, con la Ghost fue todo lo contrario. La horquilla abierta en modo "descend" absorbía perfectamente todas las irregularidades, baches y saltos que me iba encontrando a lo largo del descenso. Plato grande y coronas pequeñas, pedaleando y dejándome caer. Algunos toques de freno en las curvas, pero muy seguro con las Ardent Race delante. Fui adelantando a todo el que podía, dobles, rígidas. Estaba encantado, disfrutando del descenso. Y eso cuando fui con la Alma, algunos tramos los tuve que hacer con bastante más precaución, pistas bastante inclinadas, con gravilla. No sé si fue inconsciencia o qué, pero disfruté como un enano. La cosa se puso un poco más seria cuando nos acercamos al segundo avituallamiento y la pista se estrechó un poco, para adentrarse en una zona sombreada y con algunas rodadas. Se nos pusieron de corbata a dos que íbamos siguiendo a uno al que de repente se le cruzó la bici y se tiró fácil unos 50mts derrapando, cruzando, con un pie fuera de cala...al borde del abismo. Si se llega a caer a la velocidad a la que íbamos, se habría hecho mucho daño. Y nosotros por extensión, porque no nos habría dado tiempo a frenar.
En fin, pasado el susto, primera parada en al avituallamiento y primer fallo de la organización: no había vasos de plástico para beber el isotónico. Lo tenían en garafas de 5litros e iban rellenando bidones, pero para los que llevábamos agua en las mochilas y solo queríamos un sorbito, la única posibilidad era encontrar una garafa vacía o con dos dedos de agua, beberte el agua, pedir que te echara un poco de isotónico y beber a morro. Y segundo fallo, bebida del tiempo!!!! Ultimamente está pasando mucho eso en las carreras, que las bebidas están del tiempo tirando a calentitas. No pido que estén recién sacadas de la nevera, pero sí fresquitas. No sé, algún arcón isotérmico, o que protejan la mesa de los líquidos con alguna carpa para evitar que les dé el sol directamente. No sé, creo que hay opciones viables para mantener el agua ligeramente fresca. Y eso que éramos de los primeros. No me quiero imaginar cómo estaba eso para los últimos de la larga o los que llegaron de la media.

Tras este avituallamiento aún quedaba un poco de descenso por las calles del mismo pueblo al que llegamos al prinicpio de la carrera. Algunas callejuelas, un giro fuerte a izquierdas, más descenso y ya directos a la segunda y larga subida de unos 20kms. Aquí iba a pasar algo de calvario. Pero no creo que fuese por fuerzas, porque más o menos acabé bien la carrera, pero las lumbares me mataron y hasta se extendió a unos calambres en la zona trasera e interna de los muslos. Tuve incluso que pararme un par de veces en la ascensión porque la espalda me estaba matando. Creo que cuando entregue el PFC, tendré que complementar el entrenamiento de la bici con algo de correr y ejercicios de core si no quiero sufrir en carreras largas.
Tras un poco de descenso engañoso, el terreno se estabilizó, se volvió horizontal y poco a poco a subir. La cosa empezó engañosa...unos cortos repechos, no muy duros, pero que iban desgastando poco a poco. Además de ser un terreno incómodo, algo técnico y pedregoso. Típica pista con rodadas de coche que no permite mucha opción para circular, adelantar o ser adelantado. Sin embargo, y volviendo a comentarios anteriores, el hecho de ir con una 29" por un terreno así de accidentado se notaba para bien. Contento. Tuve un par de pasos por zona de rocas en donde, como no! pegué un par de toques con la biela. Tengo que mejorar ese aspecto de la conducción con una 29" e ir con cuidado en zonas en donde la distancia suelo-eje de pedalier es justa, porque al final siempre me llevo un golpe en las bielas. Tras esa zona rompepiernas, llegaron unas bajadas cortas y empinadas, para afrontar seguidamente unos repechos de igual inclinación y longitud. Todo eso nos llevaba hasta el punto de corte entre la larga y la media. Y con los dolores que empezaba a tener de lumbares, se me pasó por la mente la idea de seguir todo recto. Pero un comisario de la prueba que no se quitó del medio y nos encauzaba a todos hacia arriba me hizo desistir de la idea y ya me puse a afrontar el calvario de la última mitad de la ascensión.
Fue una subida con menos pendiente que la inicial, pero más larga y desconocida sobre todo. Y eso suele ser a menudo lo que te hace malgestionar las fuerzas en una prueba. Aún así, yo tampoco estaba para muchos trotes. Tuve que parar un par de veces porque no aguantaba con la espalda. Ponerme de pie, estirarme un poco, y continuar con la marcha. Bajar plato pequeño, coronas intermedias, para ir con mucha frecuencia pero poca fuerza. Aún así, alguno que otro adelanté, pero fueron más los que me adelantaron que los que adelanté. De todos modos, no estaba muy desmotivado, me dolía, pero no lo estaba pasando tan mal como en la de Colmenar viejo. Otra cosa que me falló fue el GPS. Me bajé un track de 2Mb de peso y creo que fue un archivo demasiado pesado para que el GPS lo manejara con soltura. Sobre todo lo quería para controlar el perfil, ver lo que me faltaba de ascensión y fue imposible. Al final desistí. Me iba guiando por el endomondo, que me iba cantando cada kilométro avanzado. Pero llegados al km43, justo al lado de una fuente en donde todo el mundo paraba, tuvimos (y hablo en plural porque nos pasó lo mismo a todos los que estábamos en ese punto) un susto con el kilometraje. Otro de los fallos de la organización. Habían colocado un panel indicando que nos encontrábamos en el km40. Y en plena subida, cuando no estás para mucha fiesta, 3kms más o 3kms se notan. Y que te quiten 3,5kms jode mucho. Afortunadamente, todos coincidíamos en que estábamos en el km43.5 de la carrera.
Allí fue también donde me encontré con el colega Briandress, que había salido en el cajón posterior al mío y me había alcanzado. Traté de seguirle un poco, pero estaba demasiado jodido de las lumbares y tampoco quería exprimirme, que aún faltaba media carrera, y aunque gran parte era bajada, 40kms son 40kms. Aún nos quedaban unos kms más de ascensión, pero poca ya. Quizá de haber conocido un poco más el terreno, podría haber apretado un poco a partir de la fuente, pero como he dicho, desconociendo el terreno, es muy peligroso hacer alarde de fuerza, mejor pecar de conservador. Unos pocos metros más adelante, enganchamos con la Horizontal y pudimos disfrutar de un maravilloso paisaje, se divisaba todo el valle del Lozoya, con Buitrago al fondo y los pueblos cercanos. Unas vistas preciosas. Quizá la carrera no era muy técnica, ni el circuito muy atractivo al tratarse solo de pista, pero el paraje por el que discurría merecía la pena. Además que el tiempo acompañaba, sol, algo de viento en ocasiones molesto de cara, pero durante la mayor parte del recorrido, muy agradable. Una temperatura perfecta y eso que por la mañana amenazaba lluvia, pero al final tuvimos muchísima suerte en ese sentido. No me quiero ni imaginar cómo hubiese sido la carrera bajo lluvia o con barrizal...bueno, ante una situación así ya tengo muy claro que habría hecho la corta, si es que hubiese tomado la salida si quiera.

Y como siempre...tras la subida, llega la bajada. Una bajada en la que lo dí todo, y en la que comprobé que los decensos a tope también cansan. Tuvimos un primer tramo de llaneo, pero muy cómodo para ir con la 29". Es que enseguida que se pone llano, te permite...incluso te pide que engranes el plato grande (llevo un pedalier de 22-30-40) y jueges con las coronas intermedias, tirando a pequeñas. Y enseguida coges velocidad, y te embalas. Así cómo leches voy a relajar!!?? jejejej Hubo un momento Monegros total. Pista ancha, llana, con un grupo al fondo que me puse como objetivo alcanzar, levantando una polvareda como las que suele haber en los Monegros. Ahí me entró el gusanillo y apreté aún más. Abrí la horquilla y para abajo!!!! otra bajada de las buenas, menos empinada que la primera, pero igual de rápida. Con curvas muy cerradas, más que las primeras, y con piedras algo más grandes. Zonas de gravilla, pero con piedras. Y la 29" que iba como un tiro. No negaré que según avanzaba la carrera, menos fuerzas me quedaban en las subidas y, aunque conseguía adelantar a gente, más me adelantaban. Pero en los llanos y bajadas, no me adelantó nadie. Puede que en los llanos no adelantara a tanta gente, o que alguno se me resistiera, pero en cuanto el terreno se inclinaba hacia abajo, era mi turno. Lo vuelvo a repetir, una auténtica gozada bajar con la Ghost!!!! Y encima eso de ir bajando y gritando "¡¡derecha!!!....gracias!!!!", "...¡¡¡por la izquierdaaa!!!...gracias!!!!"...pues qué queréis que os diga, anima y da alas.
Y así llegué a otro de los avituallamientos en donde enganché a Briandress, aunque poco me duró. Llevaba comida de sobra y agua también, así que solo pillé un par de plátanos, que siempre vienen bien, pero tampoco me entretuve tanto como en aquel segundo avituallamiento en donde probé ese isotónico de dudosa efectividad. Ahora llegaban las rampas más duras del recorrido. No tanto por longitud, sino por inclinación. Y eso me mató. No sé si por apretar tanto en la bajada, o por ir muy tensionado, pero de repente unos calambres terribles en el interior de los muslos, como nunca me había pasado. En la vida!! me tuve que bajar de la bici y seguir andando, por aquello de no quedarme parado. Algún compañero me preguntó qué tal estaba. La verdad que un detalle por su parte, muy agradecido. Otra cosa no sé, pero compañerismo hubo mucho. Palabras de ánimos entre unos y otros, ayudas. La verdad es que el espíritu competitivo y deportivo que se vivió en esta prueba me gustó mucho. La gente vino a competir, eso sin duda, y a tratar de hacer mejor tiempo que los demás, pero no por ello olvidándose de uno de los pilares del MTB (y el ciclismo en general) que el compañerismo.
Creo que este tramo que hubo entre el último avituallamiento y el descenso final fue en donde peor lo pasé, tanto en las bajadas como en las subidas. Iba con el músculo raro, tenso, como a punto de caramelo de volver a agarrotarse. Pedaleaba con miedo, tratando de no forzar en exceso. Vi a otros en mi misma situación, gente que veías que te adelantaba a toda pastilla, y tenía que parar a los pocos metros. Me metí los dos trozos de plátano que había pillado para tratar de hacer frente a los calambres y parece que surtió efecto. Tanto las bajadas como las subidas tenían una inclinación muy fuerte. Afrontamos el último repecho, en el que la mayoría tuvimos que poner pie a tierra, bien por imposibilidad física o técnica. y desde allí llegamos a alcanzar el último descenso. Otra de las pistas rápidas del circuito, con Buitrago ya al fondo y eso nos dio alas a todos. Tuve un par de momentos de flaqueza en el descenso, una ligera sensación rara en el muslo y dejé de pedalear para dejarme caer sencillamente. Y claro, como siempre pasa cuando dejas de pedalear, pues que te adelantan. Pero encima de mala manera. El tio me pasó rozando y ni avisó por qué lado me iba a adelantar. Llego a desviarme un poco para evitar un bache o una piedra y la hostia que nos pegamos los dos es chica...en fin, hubo suerte. La verdad es que tuve suerte en toda la carrera, ninguna avería técnica y no sería porque no le dí caña a la bici. Creo que pasó su primera prueba cañera con sobresaliente, una maravilla.
La pista desembocó en el cruce de un pueblo, allí los voluntarios estuvieron hábiles indicándonos si por la derecha o la izquierda. Yo al menos iba como pollo sin cabeza y apenas me fijaba en las indicaciones. Iba pendiente de los voluntarios y de sus gestos, mucho cruce, mucho giro, y la Ardent Race respondiendo muy bien. Un comportamiento muy bueno, muy noble, igual que en la Alma en 26". Como cubierta delantera, ha sido un acierto!! Y ya los últimos metros por una pista que discurría paralela a la A1, adelantando a gente de la larga, de la corta...muy al estilo Monegros cuando estás llegando al final y los dos circuitos se vuelven a unir. Cruzamos el puente por encima de la A1 y ahora falso llano (de los cabrones) que pican para arriba para volver al punto de partida. Creo que tras los últimos repechos, esa llegada a meda fue mortal. Porque no solo tuvimos que llegar hasta la entrada del colegio, sino subir hasta arriba...unas pedaladas de pie y cruzando meta!!!
Como resumen, muy contento en general. Para haber estado dos meses sin apenas entrenar y con poco más de 300kms en el último mes, creo que acabé bastante entero. Lo de las lumbares, pues tocará hacer ejercicios de core y entrenar fuerte. Revisar quizá la posición de la potencia, ya veremos. Algo que va a tocar sí o sí, es el cambio de puños y de sillín, que el sillín me estuvo matando. Al final tenía que pasar, igual que pasó con la Alma, ya que ambas venían montadas con el mismo Selle Royale.
PD: más adelante pondré y cambiaré algunas fotos por otras más chulas y resultonas.
Algunas rutas durante el verano por Galicia, cañeras, pero no había sido un entrenamiento muy constante. En Junio habíamos hecho un reconocimiento de parte del trazado con la Alma y era algo asumible, aunque no a ritmo de carrera. Está claro que tampoco iba a ir como si se tratase de una ruta, pero la idea era llevar un ritmo un poco superior a los de ruta, pero sin llegar a darle mucha caña. Se trataba en origen de un circuito de 80kms y unos 2300mts de acumulado que luego se rebajó a unos 75kms con algo menos de desnivel, pero seguían siendo más de 2000mts. Mi esperanza era que, como dicen que las 29" van solas, no me costase mucho acabar la carrera.Y lo cierto es que algo de razón tenía, jejeje.
Tras las rutas que he hecho con la Ghost, sí que puedo decir que para bajar y llanear, es claramente una ventaja. No sé si por ser 29" la bici o por ser yo alto o ambas cosas, pero me va perfecta. Como ya expliqué en anteriores entradas, voy muy cómodo con ella, pero tras esta carrera, tengo claro que hay que reforzar y entrenar toda la zona de core/lumbar si no quiero acabar con los riñones destrozados después de carreras de larga distancia. Y para las subidas, no he notado ningún empeoramiento con respecto a la 26".
Por fin llegaba el día. La noche anterior me costó dormirme, recuerdo ver el despertador y marcaba las 3h40 y a las 6h15 me tenía que despertar. Y cuando más tiempo pasaba, más me agobiaba por el poco tiempo que me quedaba para dormir...y así el círculo vicioso. Suena el despertador, desayuno un poco más copioso de lo normal, pero sin exagerar, visita al baño, preparar el Camelbak y al coche. Todo lo demás ya estaba guardado y preparado en el coche para no perder tiempo. Siempre que tengo que ir a la zona la A1 me surge la misma duda: bajar hasta la M40 y subir por la A1, o meterme por carreteras de montaña, cruzar pueblos y llegar a la A1. Mejor por la M40, velocidad más constante y menos problemas para adelantar. Tras una horita de coche llego por fin a Buitrago y consigo aparcar sin demasiados problemas, bastante cerca de la meta de hecho. Salir del coche, sin prisas, montar todo...sacar la bici, primera carrera, la primera vez que la saco con un dorsal...es una sensación extraña, jeje. Como si primer día de cole. Alguna que otra mirada se queda clavada en ella, parece gustar y por lo que veo, es poco común. Durante todo el día, solo ví otra exactamente igual que la mía.
Doy unas pedaladas por la zona, paso a saludar a los colegas del foro que también participaban en la prueba y me dirijo a mi cajón. Fotos de última hora, preparar el GPS con el track de circuito para ver la altimetría, arrancar el endomondo, todo con bastante pachorra. Tanta que apenas tuve la sensación de esperar demasiado al pistoletazo de salida que llega sin casi darme cuenta. La salida muy tranquila, no estábamos muy apelotonados en el cajón de salida y el recorrido de los primeros kms se ha modificado con respecto al original, que enseguida nos encauzaba en una calleja estrecha. Aquí la salida se realiza por la calle principal de Buitrago, giro a la izquierda para pasar por debajo de la A1 tras un corto repecho que salvo sin problemas, de pie sobre los pedales, muy cómodo mientras voy adelantando a gente. Pasada la A1 vuelve el llano y ya engrano el plato grande y no veáis cómo acelera la 29" sin apenas esfuerzo, es una maravilla, voy encantado. Pongo el CTD en modo "trail" y voy adelantando a gente del cajón precedente. Algunos me adelantan también, por supuesto, yo solo voy a mi ritmo. Es la máxima para esta carrera "tú, a tu ritmo!! que son 80kms". Ya tendré tiempo de apretar (si es que me quedan fuerzas para entonces) cuando falten 15 ó 10kms, pero hasta entonces, iré a mi ritmo. Consigo alcanzar a un colega de mi peña y me quedo un rato hablando con él. La carretera nos lleva al primer pueblo de la carrera. Adelantamos a algunos, otros nos adelantan...uno con malas maneras con riesgo de chocarme contra él e irme al suelo. Pero bueno, entiendo que a veces pasa que a un profesional de pacotilla lo colocan en el último cajón y tiene que adelantar como sea a todo el mundo. Está claro que debió de ganar la carrera, segurísimo. Del pueblo pasamos a una pista con algo de grava, con el firme un poco irregular, algo de traqueteo, pero voy muy cómodo con la 29". No diré que es como ir con una doble, pero si comparas una 29" de carbono con una 26" de aluminio, algo de diferencia se nota. Y más cuando hice el mismo recorrido un par de meses antes. Puesto que recuerdo el circuito, aprovecho para apretar un poco ahora antes de que lleguen las primeras rampas. Aprovecho un ligero repecho para descolgarme definitivamente de mi colega de peña (terminaría la marcha con sus colegas de profesión) y adelanto unos cuantos puestos. La horquilla en modo trail va fetén, una maravilla. Bajar algunos piñones de pie sobre los pedales y notar cómo aumenta la velocidad....me va a costar mantener un ritmo suave, jejej. Esta Ghost incita a darle caña. Y yo que estaba preocupado por que el cuadro fuese a ser más grande de lo que marcaba la tabla de tallas de Ghost, pensaba que iba a ser remolón, perezoso...nada más lejos de la realidad.
Hablando de realidad...llegan los primeros repechos y vuelvo a mi triste realidad. Me vuelvo a sentar en el sillín, bajo al plato mediano, subo piñones, y busco un ritmo en el que ir cómodo. Me empieza a adelantar más de uno y a alguno de ellos me los encontraré más adelante. No pienso morder el anzuelo, aún quedan unos 70kms y como no consiga encontrar un buen ritmo, se me puede hacer muy pesada la marcha. Igual que me pasó en el rally de Colmenar viejo y eso que "solo" fueron 70kms y 1500mts de desnivel. Por suerte voy en los grupos de cabeza, y eso me permite pasar algunos tramos ligeramente técnicos sin tener que poner pie a tierra, la gente sabe cómo ir sin entorpecer (colegas míos me contaron que atrás hubo gente que puso pie a tierra en los primeros compases de las subidas). Nos adentramos en al zona de pinares y empiezan las zetas, relaja un poco el desnivel y más o menos me voy manteniendo, adelantamientos por adelantados. La cosa va equilibrada. Alguno me intenta mantener el ritmo para que no les adelante, pero al final acaban cediendo y les paso. Se agradece el pinar, firme uniforme, sombra, poco calor, no demasiadas moscas. Saco la barrita y le pego unos mordiscos. Ahora a toro pasado, quizá tendría que haber subido un poco más relajado, pero cuando llegué a la cima no me encontré demasiado cansado.
Puesto que habían cambiado el recorrido, la primera ascensión se acortó un poco y por desgracia no llegamos a tocar la Horizontal. Habría sido muy bonito, aunque más adelante sí que volvimos a engancharnos a esa pista. Ahora lo que tocaba era bajar e iba a disfrutar como un enano. Mientras que con la Alma de 26", esta bajada la hice con bastante cuidado, con la Ghost fue todo lo contrario. La horquilla abierta en modo "descend" absorbía perfectamente todas las irregularidades, baches y saltos que me iba encontrando a lo largo del descenso. Plato grande y coronas pequeñas, pedaleando y dejándome caer. Algunos toques de freno en las curvas, pero muy seguro con las Ardent Race delante. Fui adelantando a todo el que podía, dobles, rígidas. Estaba encantado, disfrutando del descenso. Y eso cuando fui con la Alma, algunos tramos los tuve que hacer con bastante más precaución, pistas bastante inclinadas, con gravilla. No sé si fue inconsciencia o qué, pero disfruté como un enano. La cosa se puso un poco más seria cuando nos acercamos al segundo avituallamiento y la pista se estrechó un poco, para adentrarse en una zona sombreada y con algunas rodadas. Se nos pusieron de corbata a dos que íbamos siguiendo a uno al que de repente se le cruzó la bici y se tiró fácil unos 50mts derrapando, cruzando, con un pie fuera de cala...al borde del abismo. Si se llega a caer a la velocidad a la que íbamos, se habría hecho mucho daño. Y nosotros por extensión, porque no nos habría dado tiempo a frenar.
En fin, pasado el susto, primera parada en al avituallamiento y primer fallo de la organización: no había vasos de plástico para beber el isotónico. Lo tenían en garafas de 5litros e iban rellenando bidones, pero para los que llevábamos agua en las mochilas y solo queríamos un sorbito, la única posibilidad era encontrar una garafa vacía o con dos dedos de agua, beberte el agua, pedir que te echara un poco de isotónico y beber a morro. Y segundo fallo, bebida del tiempo!!!! Ultimamente está pasando mucho eso en las carreras, que las bebidas están del tiempo tirando a calentitas. No pido que estén recién sacadas de la nevera, pero sí fresquitas. No sé, algún arcón isotérmico, o que protejan la mesa de los líquidos con alguna carpa para evitar que les dé el sol directamente. No sé, creo que hay opciones viables para mantener el agua ligeramente fresca. Y eso que éramos de los primeros. No me quiero imaginar cómo estaba eso para los últimos de la larga o los que llegaron de la media.

Tras este avituallamiento aún quedaba un poco de descenso por las calles del mismo pueblo al que llegamos al prinicpio de la carrera. Algunas callejuelas, un giro fuerte a izquierdas, más descenso y ya directos a la segunda y larga subida de unos 20kms. Aquí iba a pasar algo de calvario. Pero no creo que fuese por fuerzas, porque más o menos acabé bien la carrera, pero las lumbares me mataron y hasta se extendió a unos calambres en la zona trasera e interna de los muslos. Tuve incluso que pararme un par de veces en la ascensión porque la espalda me estaba matando. Creo que cuando entregue el PFC, tendré que complementar el entrenamiento de la bici con algo de correr y ejercicios de core si no quiero sufrir en carreras largas.
Tras un poco de descenso engañoso, el terreno se estabilizó, se volvió horizontal y poco a poco a subir. La cosa empezó engañosa...unos cortos repechos, no muy duros, pero que iban desgastando poco a poco. Además de ser un terreno incómodo, algo técnico y pedregoso. Típica pista con rodadas de coche que no permite mucha opción para circular, adelantar o ser adelantado. Sin embargo, y volviendo a comentarios anteriores, el hecho de ir con una 29" por un terreno así de accidentado se notaba para bien. Contento. Tuve un par de pasos por zona de rocas en donde, como no! pegué un par de toques con la biela. Tengo que mejorar ese aspecto de la conducción con una 29" e ir con cuidado en zonas en donde la distancia suelo-eje de pedalier es justa, porque al final siempre me llevo un golpe en las bielas. Tras esa zona rompepiernas, llegaron unas bajadas cortas y empinadas, para afrontar seguidamente unos repechos de igual inclinación y longitud. Todo eso nos llevaba hasta el punto de corte entre la larga y la media. Y con los dolores que empezaba a tener de lumbares, se me pasó por la mente la idea de seguir todo recto. Pero un comisario de la prueba que no se quitó del medio y nos encauzaba a todos hacia arriba me hizo desistir de la idea y ya me puse a afrontar el calvario de la última mitad de la ascensión.
Fue una subida con menos pendiente que la inicial, pero más larga y desconocida sobre todo. Y eso suele ser a menudo lo que te hace malgestionar las fuerzas en una prueba. Aún así, yo tampoco estaba para muchos trotes. Tuve que parar un par de veces porque no aguantaba con la espalda. Ponerme de pie, estirarme un poco, y continuar con la marcha. Bajar plato pequeño, coronas intermedias, para ir con mucha frecuencia pero poca fuerza. Aún así, alguno que otro adelanté, pero fueron más los que me adelantaron que los que adelanté. De todos modos, no estaba muy desmotivado, me dolía, pero no lo estaba pasando tan mal como en la de Colmenar viejo. Otra cosa que me falló fue el GPS. Me bajé un track de 2Mb de peso y creo que fue un archivo demasiado pesado para que el GPS lo manejara con soltura. Sobre todo lo quería para controlar el perfil, ver lo que me faltaba de ascensión y fue imposible. Al final desistí. Me iba guiando por el endomondo, que me iba cantando cada kilométro avanzado. Pero llegados al km43, justo al lado de una fuente en donde todo el mundo paraba, tuvimos (y hablo en plural porque nos pasó lo mismo a todos los que estábamos en ese punto) un susto con el kilometraje. Otro de los fallos de la organización. Habían colocado un panel indicando que nos encontrábamos en el km40. Y en plena subida, cuando no estás para mucha fiesta, 3kms más o 3kms se notan. Y que te quiten 3,5kms jode mucho. Afortunadamente, todos coincidíamos en que estábamos en el km43.5 de la carrera.
Allí fue también donde me encontré con el colega Briandress, que había salido en el cajón posterior al mío y me había alcanzado. Traté de seguirle un poco, pero estaba demasiado jodido de las lumbares y tampoco quería exprimirme, que aún faltaba media carrera, y aunque gran parte era bajada, 40kms son 40kms. Aún nos quedaban unos kms más de ascensión, pero poca ya. Quizá de haber conocido un poco más el terreno, podría haber apretado un poco a partir de la fuente, pero como he dicho, desconociendo el terreno, es muy peligroso hacer alarde de fuerza, mejor pecar de conservador. Unos pocos metros más adelante, enganchamos con la Horizontal y pudimos disfrutar de un maravilloso paisaje, se divisaba todo el valle del Lozoya, con Buitrago al fondo y los pueblos cercanos. Unas vistas preciosas. Quizá la carrera no era muy técnica, ni el circuito muy atractivo al tratarse solo de pista, pero el paraje por el que discurría merecía la pena. Además que el tiempo acompañaba, sol, algo de viento en ocasiones molesto de cara, pero durante la mayor parte del recorrido, muy agradable. Una temperatura perfecta y eso que por la mañana amenazaba lluvia, pero al final tuvimos muchísima suerte en ese sentido. No me quiero ni imaginar cómo hubiese sido la carrera bajo lluvia o con barrizal...bueno, ante una situación así ya tengo muy claro que habría hecho la corta, si es que hubiese tomado la salida si quiera.

Y como siempre...tras la subida, llega la bajada. Una bajada en la que lo dí todo, y en la que comprobé que los decensos a tope también cansan. Tuvimos un primer tramo de llaneo, pero muy cómodo para ir con la 29". Es que enseguida que se pone llano, te permite...incluso te pide que engranes el plato grande (llevo un pedalier de 22-30-40) y jueges con las coronas intermedias, tirando a pequeñas. Y enseguida coges velocidad, y te embalas. Así cómo leches voy a relajar!!?? jejejej Hubo un momento Monegros total. Pista ancha, llana, con un grupo al fondo que me puse como objetivo alcanzar, levantando una polvareda como las que suele haber en los Monegros. Ahí me entró el gusanillo y apreté aún más. Abrí la horquilla y para abajo!!!! otra bajada de las buenas, menos empinada que la primera, pero igual de rápida. Con curvas muy cerradas, más que las primeras, y con piedras algo más grandes. Zonas de gravilla, pero con piedras. Y la 29" que iba como un tiro. No negaré que según avanzaba la carrera, menos fuerzas me quedaban en las subidas y, aunque conseguía adelantar a gente, más me adelantaban. Pero en los llanos y bajadas, no me adelantó nadie. Puede que en los llanos no adelantara a tanta gente, o que alguno se me resistiera, pero en cuanto el terreno se inclinaba hacia abajo, era mi turno. Lo vuelvo a repetir, una auténtica gozada bajar con la Ghost!!!! Y encima eso de ir bajando y gritando "¡¡derecha!!!....gracias!!!!", "...¡¡¡por la izquierdaaa!!!...gracias!!!!"...pues qué queréis que os diga, anima y da alas.
Y así llegué a otro de los avituallamientos en donde enganché a Briandress, aunque poco me duró. Llevaba comida de sobra y agua también, así que solo pillé un par de plátanos, que siempre vienen bien, pero tampoco me entretuve tanto como en aquel segundo avituallamiento en donde probé ese isotónico de dudosa efectividad. Ahora llegaban las rampas más duras del recorrido. No tanto por longitud, sino por inclinación. Y eso me mató. No sé si por apretar tanto en la bajada, o por ir muy tensionado, pero de repente unos calambres terribles en el interior de los muslos, como nunca me había pasado. En la vida!! me tuve que bajar de la bici y seguir andando, por aquello de no quedarme parado. Algún compañero me preguntó qué tal estaba. La verdad que un detalle por su parte, muy agradecido. Otra cosa no sé, pero compañerismo hubo mucho. Palabras de ánimos entre unos y otros, ayudas. La verdad es que el espíritu competitivo y deportivo que se vivió en esta prueba me gustó mucho. La gente vino a competir, eso sin duda, y a tratar de hacer mejor tiempo que los demás, pero no por ello olvidándose de uno de los pilares del MTB (y el ciclismo en general) que el compañerismo.
Creo que este tramo que hubo entre el último avituallamiento y el descenso final fue en donde peor lo pasé, tanto en las bajadas como en las subidas. Iba con el músculo raro, tenso, como a punto de caramelo de volver a agarrotarse. Pedaleaba con miedo, tratando de no forzar en exceso. Vi a otros en mi misma situación, gente que veías que te adelantaba a toda pastilla, y tenía que parar a los pocos metros. Me metí los dos trozos de plátano que había pillado para tratar de hacer frente a los calambres y parece que surtió efecto. Tanto las bajadas como las subidas tenían una inclinación muy fuerte. Afrontamos el último repecho, en el que la mayoría tuvimos que poner pie a tierra, bien por imposibilidad física o técnica. y desde allí llegamos a alcanzar el último descenso. Otra de las pistas rápidas del circuito, con Buitrago ya al fondo y eso nos dio alas a todos. Tuve un par de momentos de flaqueza en el descenso, una ligera sensación rara en el muslo y dejé de pedalear para dejarme caer sencillamente. Y claro, como siempre pasa cuando dejas de pedalear, pues que te adelantan. Pero encima de mala manera. El tio me pasó rozando y ni avisó por qué lado me iba a adelantar. Llego a desviarme un poco para evitar un bache o una piedra y la hostia que nos pegamos los dos es chica...en fin, hubo suerte. La verdad es que tuve suerte en toda la carrera, ninguna avería técnica y no sería porque no le dí caña a la bici. Creo que pasó su primera prueba cañera con sobresaliente, una maravilla.
La pista desembocó en el cruce de un pueblo, allí los voluntarios estuvieron hábiles indicándonos si por la derecha o la izquierda. Yo al menos iba como pollo sin cabeza y apenas me fijaba en las indicaciones. Iba pendiente de los voluntarios y de sus gestos, mucho cruce, mucho giro, y la Ardent Race respondiendo muy bien. Un comportamiento muy bueno, muy noble, igual que en la Alma en 26". Como cubierta delantera, ha sido un acierto!! Y ya los últimos metros por una pista que discurría paralela a la A1, adelantando a gente de la larga, de la corta...muy al estilo Monegros cuando estás llegando al final y los dos circuitos se vuelven a unir. Cruzamos el puente por encima de la A1 y ahora falso llano (de los cabrones) que pican para arriba para volver al punto de partida. Creo que tras los últimos repechos, esa llegada a meda fue mortal. Porque no solo tuvimos que llegar hasta la entrada del colegio, sino subir hasta arriba...unas pedaladas de pie y cruzando meta!!!
Como resumen, muy contento en general. Para haber estado dos meses sin apenas entrenar y con poco más de 300kms en el último mes, creo que acabé bastante entero. Lo de las lumbares, pues tocará hacer ejercicios de core y entrenar fuerte. Revisar quizá la posición de la potencia, ya veremos. Algo que va a tocar sí o sí, es el cambio de puños y de sillín, que el sillín me estuvo matando. Al final tenía que pasar, igual que pasó con la Alma, ya que ambas venían montadas con el mismo Selle Royale.
PD: más adelante pondré y cambiaré algunas fotos por otras más chulas y resultonas.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Nada es perfecto
Bueno, pues tras unas primeras salidas con la Ghost, he aquí algunos detallitos que no me han gustado mucho, aunque la mayoría tiene solución como todo. Con lo cual no hay arrepentimiento de haberme pillado esta HTX 5, en absoluto. Pero claro, tiene solución, con dinero de por medio, así que iremos poco a poco. Igual que pasó con la Alma, que le fui cambiando cosas según podía. Aquí lo malo es que sé por adelantado cómo va a ser la historia, y siento la tentación de hacer ya los cambios. Pero bueno, no hay prisa. Estos meses tampoco es que vaya a utilizar mucho la bici ni hacer muchos kilómetros, así que estos pequeños detalles no van a empañar en exceso las salidas en bici.
Empezamos por lo principal y básico: los neumáticos. Unos Rocket Ron de la marca alemana Schwalbe. Así en pocas palabras cómo los describiría?....¡¡¡¡menuda castaña!!!!! Joder, creo que hasta las Python que tenía la Alma agarraban más. Con esos me atreví a bajar aquel "bike trail" que iba desde el Uetliberg hasta Zurich sin ningún susto ni percance. Pero con estas....ni loco. Como parte positiva, al menos, está que son bastante ligeras. No son las típicas cubiertas pesadas que ponen de serie en la bici, pero casi hubiese prefiero unos gramo más por un poco más de agarre.
Como trasera va muy bien, agarra bien en tramos técnicos, con piedras, y en pista lisa y llana, sin problemas. Te puedes poner a pedalear de pie que no pierde agarre. Es decir, siempre dentro de unos límites, tampoco estoy hablando de llevar una oruga como los tanques. Pero delante, delante es como si no llevaras nada. No importe el terreno por el que vayas, que vas vendido. Ya sea en arena suelta tipo playa, por pista con gravilla en donde ahí vas por donde quiere y lo único que te salva un poco es el aplomo que tiene la 29". Pero no quisiera llevar esta cubierta en una 26". La única solución que le he encontrado es llevarlas más bajas de presión de lo normal, pero claro, eso deriva en otro problema: su fragilidad ante pinchazos y pellizcos. En fin, el tema de los neumáticos tiene fácil solución: en cuanto pueda, tubelizar y cambiar por una Maxxis Ardent race delante e Ikon o similar detrás.

Otro aspecto mejorable, los puños. En un principio parecen cómodos, para rutas cortas no van nada mal. Pero en cuanto empiezas a meterle kilómetros al asunto, y terrenos bastante técnicos, unos puños más cómodos no vendrían nada mal. Ahí es donde haré otro cambio también, pasando a unos ESI Grip chunky de color rojo, así va a juego con esa franja roja que atraviesa el cuadro desde la pipa de dirección hasta el eje trasero. Creo que le dará un toque bonito.
El sillín de Selle Royale. No digo que sea marca, y creo que objetivamente tampoco podría decir que es un mal sillín. Estéticamente me gusta, con los raíles a la vista, finito, muy pro. Pero, igual que pasó con la Alma, tendré que cambiarlo por un Avatar Gel que es el que llevo en al Alma y me va bien. Probar otra marca? Pues no sé. Me han hablado bien de los Fizik pero son muy caros. Luego están los Selle Italia (sinónimo de calidad en sillines) y los Prolog (de los cuales me han hablado muy bien) y siempre está el tema de probar algo nuevo. Pero claro, si algo te va bien (véase el Avatar) para qué cambiar, no? Quizá lo que haga sea cogerme el Avatar Expert, que es un poco más ligero.

Y ya para terminar, pero esto me parece que es un mal endémico de las 29" es la altura del eje de pedalier con respecto al suelo. Me da la impresión de que en las 29" la caja del pedalier va más bajada que en las 26". En donde más lo noto es en los pasos por piedras y rocas. Con la 26" trataba de buscar la trazada menos abrupta, sin embargo con la 29" tiendo a pasar un poco más por encima de las rocas, sin preocuparme de quedarme atascado o de que la bici se quede bloqueada. Lo malo llega en el momento de dar pedales, que en más de una ocasión chocan contra esas rocas.
Solución...poca. La única que se me ocurre es pillarme unos protectores de bielas. Que aunque tienen alguna muesca ya, como siga así van a pasar de negras a plateadas.
Empezamos por lo principal y básico: los neumáticos. Unos Rocket Ron de la marca alemana Schwalbe. Así en pocas palabras cómo los describiría?....¡¡¡¡menuda castaña!!!!! Joder, creo que hasta las Python que tenía la Alma agarraban más. Con esos me atreví a bajar aquel "bike trail" que iba desde el Uetliberg hasta Zurich sin ningún susto ni percance. Pero con estas....ni loco. Como parte positiva, al menos, está que son bastante ligeras. No son las típicas cubiertas pesadas que ponen de serie en la bici, pero casi hubiese prefiero unos gramo más por un poco más de agarre.
Como trasera va muy bien, agarra bien en tramos técnicos, con piedras, y en pista lisa y llana, sin problemas. Te puedes poner a pedalear de pie que no pierde agarre. Es decir, siempre dentro de unos límites, tampoco estoy hablando de llevar una oruga como los tanques. Pero delante, delante es como si no llevaras nada. No importe el terreno por el que vayas, que vas vendido. Ya sea en arena suelta tipo playa, por pista con gravilla en donde ahí vas por donde quiere y lo único que te salva un poco es el aplomo que tiene la 29". Pero no quisiera llevar esta cubierta en una 26". La única solución que le he encontrado es llevarlas más bajas de presión de lo normal, pero claro, eso deriva en otro problema: su fragilidad ante pinchazos y pellizcos. En fin, el tema de los neumáticos tiene fácil solución: en cuanto pueda, tubelizar y cambiar por una Maxxis Ardent race delante e Ikon o similar detrás.
Otro aspecto mejorable, los puños. En un principio parecen cómodos, para rutas cortas no van nada mal. Pero en cuanto empiezas a meterle kilómetros al asunto, y terrenos bastante técnicos, unos puños más cómodos no vendrían nada mal. Ahí es donde haré otro cambio también, pasando a unos ESI Grip chunky de color rojo, así va a juego con esa franja roja que atraviesa el cuadro desde la pipa de dirección hasta el eje trasero. Creo que le dará un toque bonito.
El sillín de Selle Royale. No digo que sea marca, y creo que objetivamente tampoco podría decir que es un mal sillín. Estéticamente me gusta, con los raíles a la vista, finito, muy pro. Pero, igual que pasó con la Alma, tendré que cambiarlo por un Avatar Gel que es el que llevo en al Alma y me va bien. Probar otra marca? Pues no sé. Me han hablado bien de los Fizik pero son muy caros. Luego están los Selle Italia (sinónimo de calidad en sillines) y los Prolog (de los cuales me han hablado muy bien) y siempre está el tema de probar algo nuevo. Pero claro, si algo te va bien (véase el Avatar) para qué cambiar, no? Quizá lo que haga sea cogerme el Avatar Expert, que es un poco más ligero.
Y ya para terminar, pero esto me parece que es un mal endémico de las 29" es la altura del eje de pedalier con respecto al suelo. Me da la impresión de que en las 29" la caja del pedalier va más bajada que en las 26". En donde más lo noto es en los pasos por piedras y rocas. Con la 26" trataba de buscar la trazada menos abrupta, sin embargo con la 29" tiendo a pasar un poco más por encima de las rocas, sin preocuparme de quedarme atascado o de que la bici se quede bloqueada. Lo malo llega en el momento de dar pedales, que en más de una ocasión chocan contra esas rocas.
Solución...poca. La única que se me ocurre es pillarme unos protectores de bielas. Que aunque tienen alguna muesca ya, como siga así van a pasar de negras a plateadas.
miércoles, 29 de julio de 2015
Fantasmeando - Primeras sensaciones Ghost HTX 5
Bueno, aprovecho para contar un poco las sensaciones de ayer con la 29".
Al final, después de mucho dar la brasa a la gente por el whatsapp
(muchas gracias, cracks!!! :abrazo:) me decidí por la XL. Lo primero que
noto al sentarme es que realmente es una bici de mi talla, me noto
extrañamente cómodo. A diferencia de todas esas 29" que probé en los
Test Days, la mayoría de la talla L, que aunque me servían, me notaba
como encogido. Sin embargo, en la web de Ghost, según los cálculos de mi
entrepierna y su factor, me salía a elegir una L, pero bueno, el tema
de la talla es historia pasada.

Pues como decía, el tema de la comodidad al montarme en la bici. Me siento sorprendentemente cómodo, una comodidad que tal vez no tenía en la Alma y eso que también era una XL. Quizá esta Ghost no lleve una posición muy racing, quizá debería probar a llevar la potencia invertida, pero ya tendré tiempo para probar eso. De momento, en una ruta de 1horita dándole caña, me he sentido muy cómodo, en cualquier tipo de terreno.

Algo que he notado que ha mejorado mucho, ha sido el momento de levantarse a dar pedales. Con la Alma notaba como ese gestor me desgastaba un poco más. Si era para afrontar un repecho con cierta antelación, no era tan grave. Lo peor era cuando tenía que levantarme del sillín por culpa de alguna irregularidad imprevista, o por necesidad de dar un arrancón de improvisto. Ahí sí que notaba un cierto desgaste físico a la hora de ponerme de pie. Sin embargo con esta Ghost, no existe tal desgaste, me pongo de pie y vuelvo a sentarme sobre el sillín de forma muy cómoda. Y por la zona de Hoyo, ese gesto se hace muy a menudo, es un terreno bastante rompepiernas, mucho repecho, mucha irregularidad...no es Monegros, vaya.
Las ruedas...la gran diferencia con respecto a la Alma. La verdad es que aquí me podría extender de sobremanera, puesto que el desarrollo de la Ghost es distinto al de la Alma, pero luego habría que entrar en cálculos de relaciones de vuelta de rueda por pedalada, etc, etc...y no os quiero aburrir con esto. En bajadas lisas y llanas, vamos, sin dificultades técnicas, no he notado más diferencia que el mayor aplomo de las 29", más estables, aunque el agarre de las Rocket Ron que monta por defecto deja bastante que desear. También es que las llevaba un poco duras de presión, recién salidas de la tienda. En llano, se nota la diferencia una barbaridad. Coges velocidad enseguida, y a nada que engranas coronas más pequeñas, la bici te va pidiendo más y más. Y ahí viene una parte mala, las subidas. La bici sigue pidiendo más y ahí el límite son las piernas del biker. Da la impresión que la bici va lenta, y que te faltan fuerzas para mantener una velocidad mayor que con la 26", es una sensación curiosa y frustrante a la vez, jejej.

Zonas técnicas. Las subidas, sin mayor dificultad, incluso mejor que con la 26". Probé un circuito cerca de mi casa que me conozco de memoria, y subí uno de los tramos técnicos con bastante más facilidad que con la 26", incluso acortando en algunas secciones lo que antes tenía que rodear con la 26". Lo cual me llevó a darme algunos golpes con el pedal. Quizá el eje de pedalier de la Ghost es más bajo que el de la Alma? ya lo mediré. Y en bajadas técnicas, aún no he probado bajadas muy heavys, pero sí que enganché un senderito recién descubierto con un par de escalones que sortée sin problemas. Sin embargo, ese sendero es algo ratonero y me ví un poco encajonado en un par de curvas, pero nada grave. También es que le estoy cogiendo el tranquillo, seguro que con dos o tres pasadas más, no habrá mayor problema.

En cuanto a componentes, la transmisión completa XT va suave, fiable, los cambios justos y precisos. Me gusta que el pulsador del índice me permita bajar dos coronas de golpe, para aquellas subidas que terminan en una brusca bajada, en las que necesitas desarrollo enseguida para no quedarte corto pedaleando. Los frenos XT quizá más progresivos que los Formula RX. Me llevé un par de sustos por falta de frenada, pero por estar acostumbrado a los Formula. Pero por ahora no me planteo ningún cambio. Y como ya he dicho, el tema neumáticos...pues igual que me pasó con la Alma y sus Hutchinson Python, muy buenas para rodar, pero en cuanto entras en terreno comprometido, te dejan un poco vendido. A ver si con la bajada de presión, el próximo jueves voy un poco mejor en bajadas.
Ah, se me olvidaba....otra de las novedades que trae esta Ghost es el bloqueo en el manillar, con posiciones "trail", "climb" y "downhill". No era yo muy partidario de los bloqueos de horquilla. De hecho en la Alma, se podría contar con los dedos de las dos manos las veces que he usado el bloqueo para subidas. Pero al tener ésta el mando remoto...pues para qué desecharlo, no? La posición no es muy cómoda, me cuesta un poco activarlo, pero me imagino que regulando y reorientando el mando se solucionará el problema. No suelo bloquearlo, juego más entre el modo T y D. Como son dos posiciones muy juntas, no cuesta nada alternar entre ambas y hombre...algo se nota, la verdad. Y dado que con la Ghost me resulta más fácil ponerme de pie para afrontar algún repechillo corto, el modo T me viene de perlas. Y en cuando llega el llano o alguna bajada, se abre el grifo y a bajar.

Y para finales, el tema carbono. Ya solo me falta el titanio por probar (que no me oiga mi señora esposa, porque entonces me echa de casa), pero tengo una GT Karakoram de acero cromoly en unos muy justos 12kg (que pasa ser una talla 20 creo que no está nada mal), la Alma de aluminio y....por fin llegamos al carbono, de High Module como lo llaman. Que absorbe las vibraciones? pues hombre, no sabría afinar tanto. Quizá un pro sí sabría notar la diferencia. Lo cierto es que sí que voy más cómodo y se nota distinta al pasar por los baches. Ya iremos viendo más adelante.
En general, diría que son mayores las ventajas de la 29" que los defectos. De hecho, me quedé a 10segundos de pillar el KOM en uno de los tramos y en el resto de tramos, tuve RP en todos. Y eso que ahora mismo no es que esté entrando demasiado, el proyecto de la uni me está comiendo todas las tardes. En general, muy muy contento con la nueva adquisición. Ya iremos ampliando datos tras más kms de uso.
Pues como decía, el tema de la comodidad al montarme en la bici. Me siento sorprendentemente cómodo, una comodidad que tal vez no tenía en la Alma y eso que también era una XL. Quizá esta Ghost no lleve una posición muy racing, quizá debería probar a llevar la potencia invertida, pero ya tendré tiempo para probar eso. De momento, en una ruta de 1horita dándole caña, me he sentido muy cómodo, en cualquier tipo de terreno.
Algo que he notado que ha mejorado mucho, ha sido el momento de levantarse a dar pedales. Con la Alma notaba como ese gestor me desgastaba un poco más. Si era para afrontar un repecho con cierta antelación, no era tan grave. Lo peor era cuando tenía que levantarme del sillín por culpa de alguna irregularidad imprevista, o por necesidad de dar un arrancón de improvisto. Ahí sí que notaba un cierto desgaste físico a la hora de ponerme de pie. Sin embargo con esta Ghost, no existe tal desgaste, me pongo de pie y vuelvo a sentarme sobre el sillín de forma muy cómoda. Y por la zona de Hoyo, ese gesto se hace muy a menudo, es un terreno bastante rompepiernas, mucho repecho, mucha irregularidad...no es Monegros, vaya.
Las ruedas...la gran diferencia con respecto a la Alma. La verdad es que aquí me podría extender de sobremanera, puesto que el desarrollo de la Ghost es distinto al de la Alma, pero luego habría que entrar en cálculos de relaciones de vuelta de rueda por pedalada, etc, etc...y no os quiero aburrir con esto. En bajadas lisas y llanas, vamos, sin dificultades técnicas, no he notado más diferencia que el mayor aplomo de las 29", más estables, aunque el agarre de las Rocket Ron que monta por defecto deja bastante que desear. También es que las llevaba un poco duras de presión, recién salidas de la tienda. En llano, se nota la diferencia una barbaridad. Coges velocidad enseguida, y a nada que engranas coronas más pequeñas, la bici te va pidiendo más y más. Y ahí viene una parte mala, las subidas. La bici sigue pidiendo más y ahí el límite son las piernas del biker. Da la impresión que la bici va lenta, y que te faltan fuerzas para mantener una velocidad mayor que con la 26", es una sensación curiosa y frustrante a la vez, jejej.
Zonas técnicas. Las subidas, sin mayor dificultad, incluso mejor que con la 26". Probé un circuito cerca de mi casa que me conozco de memoria, y subí uno de los tramos técnicos con bastante más facilidad que con la 26", incluso acortando en algunas secciones lo que antes tenía que rodear con la 26". Lo cual me llevó a darme algunos golpes con el pedal. Quizá el eje de pedalier de la Ghost es más bajo que el de la Alma? ya lo mediré. Y en bajadas técnicas, aún no he probado bajadas muy heavys, pero sí que enganché un senderito recién descubierto con un par de escalones que sortée sin problemas. Sin embargo, ese sendero es algo ratonero y me ví un poco encajonado en un par de curvas, pero nada grave. También es que le estoy cogiendo el tranquillo, seguro que con dos o tres pasadas más, no habrá mayor problema.
En cuanto a componentes, la transmisión completa XT va suave, fiable, los cambios justos y precisos. Me gusta que el pulsador del índice me permita bajar dos coronas de golpe, para aquellas subidas que terminan en una brusca bajada, en las que necesitas desarrollo enseguida para no quedarte corto pedaleando. Los frenos XT quizá más progresivos que los Formula RX. Me llevé un par de sustos por falta de frenada, pero por estar acostumbrado a los Formula. Pero por ahora no me planteo ningún cambio. Y como ya he dicho, el tema neumáticos...pues igual que me pasó con la Alma y sus Hutchinson Python, muy buenas para rodar, pero en cuanto entras en terreno comprometido, te dejan un poco vendido. A ver si con la bajada de presión, el próximo jueves voy un poco mejor en bajadas.
Ah, se me olvidaba....otra de las novedades que trae esta Ghost es el bloqueo en el manillar, con posiciones "trail", "climb" y "downhill". No era yo muy partidario de los bloqueos de horquilla. De hecho en la Alma, se podría contar con los dedos de las dos manos las veces que he usado el bloqueo para subidas. Pero al tener ésta el mando remoto...pues para qué desecharlo, no? La posición no es muy cómoda, me cuesta un poco activarlo, pero me imagino que regulando y reorientando el mando se solucionará el problema. No suelo bloquearlo, juego más entre el modo T y D. Como son dos posiciones muy juntas, no cuesta nada alternar entre ambas y hombre...algo se nota, la verdad. Y dado que con la Ghost me resulta más fácil ponerme de pie para afrontar algún repechillo corto, el modo T me viene de perlas. Y en cuando llega el llano o alguna bajada, se abre el grifo y a bajar.
Y para finales, el tema carbono. Ya solo me falta el titanio por probar (que no me oiga mi señora esposa, porque entonces me echa de casa), pero tengo una GT Karakoram de acero cromoly en unos muy justos 12kg (que pasa ser una talla 20 creo que no está nada mal), la Alma de aluminio y....por fin llegamos al carbono, de High Module como lo llaman. Que absorbe las vibraciones? pues hombre, no sabría afinar tanto. Quizá un pro sí sabría notar la diferencia. Lo cierto es que sí que voy más cómodo y se nota distinta al pasar por los baches. Ya iremos viendo más adelante.
En general, diría que son mayores las ventajas de la 29" que los defectos. De hecho, me quedé a 10segundos de pillar el KOM en uno de los tramos y en el resto de tramos, tuve RP en todos. Y eso que ahora mismo no es que esté entrando demasiado, el proyecto de la uni me está comiendo todas las tardes. En general, muy muy contento con la nueva adquisición. Ya iremos ampliando datos tras más kms de uso.
viernes, 26 de junio de 2015
Casi casi como Tinker Juárez - Cannondale FSI Team
El domingo tocó otro de los platos fuertes del fin de semana. Iba a probar una de las marcas míticas del MTB y con su propia seña de identidad: esa horquilla de suspensión con los brazos rígidos y los elastómeros en la barra de la dirección. Un clásico aquellas "fatty". Bicis elegantes, sin el engorro de las horquillas bastas de aquella época. Y uno de los exponentes de esa marca, fue Tinker Juárez. Un crack de persona, pude coincidir con él en algunas Grundig que se celebraron por Madrid y El Escorial y me pareció un tio muy humilde, muy atento a sus fans.

Pero a lo que vamos....estaba que no cabía en mí de gozo, por fin iba a tener el placer de probar una Flash y su famosa Lefty. La mayoría de los compañeros de test se fueron a por las Jekyll y las Trigger....lo cual dejaba libre la FSI para otro chaval y yo que decidimos irnos por el lado racing. Va con un montaje tope de gama, obviamente. Además del cuadro de carbono de alto módulo y la mencionada Lefty de 100, va montada íntegramente con el XX1 y unos Avid XX. Monoplato de 32 dientes y cassette de 10-42. Era el segundo monoplato que probaba en el finde, tras el de la BMC, con la diferencia de que éste era de 32 y el de la suzia de 30 dientes. Tal y como dicen los de Cannondale, sus bicis vienen sin pedales ya que ellos consideran que es un objeto muy personal, y que prefieran que sea el cliente quien decida qué pedales usar...vamos, que si te compras una Cannondale, una marca que no es precísamente barata, no viene ni con unos míseros SPD-M520 para salir del paso. Sabiendo eso ya, yo me traje mis "oldschool" SPD-525. Quien no sepa qué pedales son esos, que no se moleste en seguir leyendo este blog, jajajaj
La bici es preciosa, elegante, sencilla....me vienen a la mente un montón de adjetivos para una de las Hardtails que más me gustan. Una de las pegas que le pondría es el tema económico, pero no me refiero a los 8000€ que cuesta el pepino, sino al precio de revisión que tiene la Lefty, que se aleja bastante de los 50/60€ anuales que suelo pagar por mi Fox, aunque también es cierto que si tienes dinero para comprarte semejante pepino.....poco te costará pagar la revisión de la Lefty, así que corrigiendo lo que estaba comentando, no, no le veo ninguna pega. Es una máquina de competición pura y dura, un verdadero capricho para quien se lo pueda permitir. Una rígida 29", por supuesto. Mi próxima elección a la hora de cambiar de montura.

Tras ajustar presiones de neumáticos y presión de la horquilla, ponerme los pedales y ajustar la altura del sillín, me la dieron para que la probase un poco en el parque cerrado y bueno, como tónica general del finde, una talla más hubiese ido de perlas. De hecho, tuve que subir un poco la tija, pero la altura de la potencia quedaba un pelín más baja de lo normal, pero bueno, para un recorrido de poco más de 7kms no era grave. La bici se ve y se siente super ligera y ágil, un auténtico misil. Ibamos con guía y la ruta se preveía más bien endurera por la cantidad de Jekyll's y Triggers que iban. Obviamente, lo primero que llama la atención una vez te subes a ella, es que solo ves una botella, la parte izquierda queda libre y eso da un "no sé qué" cuando te pones a pedalear de pie y "bailas" la bici de un lado a otro. Da una cierta sensación de fragilidad, como si se fuese a partir el buje por la torsión, para nada más lejos de la realidad. Ni un roce, ni un leve chirrido del disco con las pinzas debido a la flexión.

El buje delantero mantiene la rigidez perfectamente. Además de la rigidez, otro gran punto de la Lefty es su sensibilidad. Las calles por donde pedaleábamos para ir desde el centro neurálgico de la feria hasta los primeros metros de tierra era todo empedrado y la Lefty iba absorbiendo cualquier irregularidad por mínima que fuera. Y volvía a recuperar su recorrido enseguida, sin resultar nada brusca. Ya había pasado antes con otras horquillas y ninguna con una sensación igual. Una maravilla. Y el bloqueo, pues perfecto, nada de bailoteo ni sensación rara. Ni un ligero hundimiento al ponerse de pie, bloqueada del todo. Los primeros tramos de callejeo por Cercedilla tienen sus curvitas cerradas, algunos tramos de sendero entre fincas, zonas de piedras...pero nada a lo que una 29 no pueda enfrentarse.
Tras salir de esos senderos revirados en donde la 29" se defiende sin problemas, y que permite sobre pasar cualquier escalón y piedra que haya, llegamos a la primera valla que nos abre paso al pinar por el cual discurre la mayor parte del trazado. Obligado reagrupamiento y muestras de fuerza de los bikers que ahí se reunen, enfrentándose a un fuerte repecho lleno de pinochas y piñas de pinos. Con la fatbike lo había ascendido sin problemas, pero sería capaz de hacerlo con la Flash? Pues a comprobarlo! Fui subiendo coronas hasta que encontré una que permitiese subir tranquilamente, me avancé sobre el sillín y a pedalear sin mayor complicación. Su ligereza y el tamaño de las ruedas daba ese extra de tracción y subí perfectísimamente...menos mal, sino iba a quedar como el culo delante de la galería.

El resto de la ruta discurría por el habitual sendero, era ya la 7ª u 8ª vez que pasaba por ahí, me conocía las piedras de memoria. Cada raíz, cada resalto, cada irregularidad y los pasaba comodísimamente gracias a la ligereza de la Flash, una maravilla mover esta bici sin apenas dificultad. Lástima de la talla, estoy seguro que con una XL me habría sentido perfecto. Subidita técnica por raices y el plato 32 se hace un pelín más duro que el 30 de la BMC. Para mí se me antoja quizá demasiado grande, casi que me quedo con el 30. Es decir, puedo moverlo, sí, pero cuando llevas una ruta de 60/70kms y toca hacer frente a una subida importante...creo que esos dos dientes de diferencia pueden ser claves. Personalmente, me quedaría con un 30. Llegamos al claro en donde el guía nos da una breve explicación a los de las Jekkyl y Trigger y empezamos la bajada. Una bajada que no conocía hasta ahora, algo más endurera que las demás.

Me coloco tras el guía para bajar siguiéndole, no me gustaría ir detrás de alguien y que me chafara la bajada. Por ahora no me cuesta mucho seguirle. Llegamos a una zona de curvas con grandes peraltes, de esas curvas de "flow" como llaman los endureros. Pero aún no siendo una bici de enduro, la FSI se defiende estupendamente. La Lefty absorbe perfectamente cualquier irregularidad, las recepciones tras los saltos van como la seda y no se nota ninguna falta de rigidez en el tren delantero. Llegamos a un punto crítico, el peralte acaba en un pedrolo considerable, tras el cual hay un escalón aún más considerable, pero demasiado tarde para frenar. El guía lleva una Jekkyl y lo salta sin problemas....yo le sigo y cero problemas. Buena caída, amortiguar con los brazos y piernas y a seguir bajando. Qué lujazo de bici!!!! baja igual de bien que sube. Dejamos atrás la zona de peraltes para seguir por un sendero bastante estrechito. Es en momentos así que viene bien seguir a alguien que se conoce el camino, no has de "perder" el tiempo eligiendo la trazada buena, sigues al guía (que para eso es el guía) que nos lleva a buen puerto y llegamos a la otra valla de salida del pinar. Emocionado estoy, esta bici es una auténtica maravilla, se nota muy ligera en todos los movimientos que haces.
Empredemos el último tramo divertido de la ruta, ese sendero que va paralelo a la carreterita de las vías del funicular de Cotos. Vamos bajando hacia Cercedilla. Las curvas se enlazan una tras otra y la rueda tiene muy buen agarre. Un par de curvas cerradas con contraparalte no suponen ningún problema. El ruido de los trinquetes de las Enve de carbono suena con ese "cla cla cla" que tanto me gusta de las llantas "premium". No hace falta pedalear. Llegamos al tramo de las raíces y el escalón y ningún problema para estas 29"...no sé qué tal lo pasaría con la Alma. Llegamos a una zona de saltos en donde la gente se divierte pegando buenos vuelos y al rato empredemos el regreso a la zona central de la feria.

No sin antes pegarle un buen arreón. Llegamos a una zona de falso llano en donde le pido permiso al guía para apretarle un poco a la FSI. Luz verde...empiezo a bajar piñones, me pongo de pie sobre los pedales y es impresionante lo rápido que coges velocidad. Parece llevar un motorcillo. Es una auténtica pasada, una bici que te pide más y más. Ya entramos en al zona rápida de pista antes de llegar a las calles del pueblo, me dejo un poco llevar, me adelantan varios. La verdad es que estas bajadas son las que menos me gustan, pistas anchas, con suelo resbaladizo en donde se alcanzan grandes velocidades y en las que la hostia puede ser fina. Llegada a los escalones finales para desembocar en la feria. La Lefty no defrauda, voy bajando los escalones de tres en tres, y la sensibilidad y "esponjosidad" de la horquilla es una auténtica pasada. Así da gusto!!!

Y aún quedaba una última sorpresa. Fue la única marca de todas las que probé en el fin de semana que tuvo este detallazo. La gente de Cannondale nos tenía preparada una zona de "chill out" con unas banquetitas, mesas y coca colas y cervezas para todos, acompañados de unas patatitas fritas. Qué más se puede pedir!!! sí, tener unos 8000€ en la cuenta para darse el capricho de decirles "pues si la tiene en XL, me la llevo puesta", jejeje.
Pero a lo que vamos....estaba que no cabía en mí de gozo, por fin iba a tener el placer de probar una Flash y su famosa Lefty. La mayoría de los compañeros de test se fueron a por las Jekyll y las Trigger....lo cual dejaba libre la FSI para otro chaval y yo que decidimos irnos por el lado racing. Va con un montaje tope de gama, obviamente. Además del cuadro de carbono de alto módulo y la mencionada Lefty de 100, va montada íntegramente con el XX1 y unos Avid XX. Monoplato de 32 dientes y cassette de 10-42. Era el segundo monoplato que probaba en el finde, tras el de la BMC, con la diferencia de que éste era de 32 y el de la suzia de 30 dientes. Tal y como dicen los de Cannondale, sus bicis vienen sin pedales ya que ellos consideran que es un objeto muy personal, y que prefieran que sea el cliente quien decida qué pedales usar...vamos, que si te compras una Cannondale, una marca que no es precísamente barata, no viene ni con unos míseros SPD-M520 para salir del paso. Sabiendo eso ya, yo me traje mis "oldschool" SPD-525. Quien no sepa qué pedales son esos, que no se moleste en seguir leyendo este blog, jajajaj
La bici es preciosa, elegante, sencilla....me vienen a la mente un montón de adjetivos para una de las Hardtails que más me gustan. Una de las pegas que le pondría es el tema económico, pero no me refiero a los 8000€ que cuesta el pepino, sino al precio de revisión que tiene la Lefty, que se aleja bastante de los 50/60€ anuales que suelo pagar por mi Fox, aunque también es cierto que si tienes dinero para comprarte semejante pepino.....poco te costará pagar la revisión de la Lefty, así que corrigiendo lo que estaba comentando, no, no le veo ninguna pega. Es una máquina de competición pura y dura, un verdadero capricho para quien se lo pueda permitir. Una rígida 29", por supuesto. Mi próxima elección a la hora de cambiar de montura.
Tras ajustar presiones de neumáticos y presión de la horquilla, ponerme los pedales y ajustar la altura del sillín, me la dieron para que la probase un poco en el parque cerrado y bueno, como tónica general del finde, una talla más hubiese ido de perlas. De hecho, tuve que subir un poco la tija, pero la altura de la potencia quedaba un pelín más baja de lo normal, pero bueno, para un recorrido de poco más de 7kms no era grave. La bici se ve y se siente super ligera y ágil, un auténtico misil. Ibamos con guía y la ruta se preveía más bien endurera por la cantidad de Jekyll's y Triggers que iban. Obviamente, lo primero que llama la atención una vez te subes a ella, es que solo ves una botella, la parte izquierda queda libre y eso da un "no sé qué" cuando te pones a pedalear de pie y "bailas" la bici de un lado a otro. Da una cierta sensación de fragilidad, como si se fuese a partir el buje por la torsión, para nada más lejos de la realidad. Ni un roce, ni un leve chirrido del disco con las pinzas debido a la flexión.
El buje delantero mantiene la rigidez perfectamente. Además de la rigidez, otro gran punto de la Lefty es su sensibilidad. Las calles por donde pedaleábamos para ir desde el centro neurálgico de la feria hasta los primeros metros de tierra era todo empedrado y la Lefty iba absorbiendo cualquier irregularidad por mínima que fuera. Y volvía a recuperar su recorrido enseguida, sin resultar nada brusca. Ya había pasado antes con otras horquillas y ninguna con una sensación igual. Una maravilla. Y el bloqueo, pues perfecto, nada de bailoteo ni sensación rara. Ni un ligero hundimiento al ponerse de pie, bloqueada del todo. Los primeros tramos de callejeo por Cercedilla tienen sus curvitas cerradas, algunos tramos de sendero entre fincas, zonas de piedras...pero nada a lo que una 29 no pueda enfrentarse.
Tras salir de esos senderos revirados en donde la 29" se defiende sin problemas, y que permite sobre pasar cualquier escalón y piedra que haya, llegamos a la primera valla que nos abre paso al pinar por el cual discurre la mayor parte del trazado. Obligado reagrupamiento y muestras de fuerza de los bikers que ahí se reunen, enfrentándose a un fuerte repecho lleno de pinochas y piñas de pinos. Con la fatbike lo había ascendido sin problemas, pero sería capaz de hacerlo con la Flash? Pues a comprobarlo! Fui subiendo coronas hasta que encontré una que permitiese subir tranquilamente, me avancé sobre el sillín y a pedalear sin mayor complicación. Su ligereza y el tamaño de las ruedas daba ese extra de tracción y subí perfectísimamente...menos mal, sino iba a quedar como el culo delante de la galería.
El resto de la ruta discurría por el habitual sendero, era ya la 7ª u 8ª vez que pasaba por ahí, me conocía las piedras de memoria. Cada raíz, cada resalto, cada irregularidad y los pasaba comodísimamente gracias a la ligereza de la Flash, una maravilla mover esta bici sin apenas dificultad. Lástima de la talla, estoy seguro que con una XL me habría sentido perfecto. Subidita técnica por raices y el plato 32 se hace un pelín más duro que el 30 de la BMC. Para mí se me antoja quizá demasiado grande, casi que me quedo con el 30. Es decir, puedo moverlo, sí, pero cuando llevas una ruta de 60/70kms y toca hacer frente a una subida importante...creo que esos dos dientes de diferencia pueden ser claves. Personalmente, me quedaría con un 30. Llegamos al claro en donde el guía nos da una breve explicación a los de las Jekkyl y Trigger y empezamos la bajada. Una bajada que no conocía hasta ahora, algo más endurera que las demás.
Me coloco tras el guía para bajar siguiéndole, no me gustaría ir detrás de alguien y que me chafara la bajada. Por ahora no me cuesta mucho seguirle. Llegamos a una zona de curvas con grandes peraltes, de esas curvas de "flow" como llaman los endureros. Pero aún no siendo una bici de enduro, la FSI se defiende estupendamente. La Lefty absorbe perfectamente cualquier irregularidad, las recepciones tras los saltos van como la seda y no se nota ninguna falta de rigidez en el tren delantero. Llegamos a un punto crítico, el peralte acaba en un pedrolo considerable, tras el cual hay un escalón aún más considerable, pero demasiado tarde para frenar. El guía lleva una Jekkyl y lo salta sin problemas....yo le sigo y cero problemas. Buena caída, amortiguar con los brazos y piernas y a seguir bajando. Qué lujazo de bici!!!! baja igual de bien que sube. Dejamos atrás la zona de peraltes para seguir por un sendero bastante estrechito. Es en momentos así que viene bien seguir a alguien que se conoce el camino, no has de "perder" el tiempo eligiendo la trazada buena, sigues al guía (que para eso es el guía) que nos lleva a buen puerto y llegamos a la otra valla de salida del pinar. Emocionado estoy, esta bici es una auténtica maravilla, se nota muy ligera en todos los movimientos que haces.
Empredemos el último tramo divertido de la ruta, ese sendero que va paralelo a la carreterita de las vías del funicular de Cotos. Vamos bajando hacia Cercedilla. Las curvas se enlazan una tras otra y la rueda tiene muy buen agarre. Un par de curvas cerradas con contraparalte no suponen ningún problema. El ruido de los trinquetes de las Enve de carbono suena con ese "cla cla cla" que tanto me gusta de las llantas "premium". No hace falta pedalear. Llegamos al tramo de las raíces y el escalón y ningún problema para estas 29"...no sé qué tal lo pasaría con la Alma. Llegamos a una zona de saltos en donde la gente se divierte pegando buenos vuelos y al rato empredemos el regreso a la zona central de la feria.
No sin antes pegarle un buen arreón. Llegamos a una zona de falso llano en donde le pido permiso al guía para apretarle un poco a la FSI. Luz verde...empiezo a bajar piñones, me pongo de pie sobre los pedales y es impresionante lo rápido que coges velocidad. Parece llevar un motorcillo. Es una auténtica pasada, una bici que te pide más y más. Ya entramos en al zona rápida de pista antes de llegar a las calles del pueblo, me dejo un poco llevar, me adelantan varios. La verdad es que estas bajadas son las que menos me gustan, pistas anchas, con suelo resbaladizo en donde se alcanzan grandes velocidades y en las que la hostia puede ser fina. Llegada a los escalones finales para desembocar en la feria. La Lefty no defrauda, voy bajando los escalones de tres en tres, y la sensibilidad y "esponjosidad" de la horquilla es una auténtica pasada. Así da gusto!!!
Y aún quedaba una última sorpresa. Fue la única marca de todas las que probé en el fin de semana que tuvo este detallazo. La gente de Cannondale nos tenía preparada una zona de "chill out" con unas banquetitas, mesas y coca colas y cervezas para todos, acompañados de unas patatitas fritas. Qué más se puede pedir!!! sí, tener unos 8000€ en la cuenta para darse el capricho de decirles "pues si la tiene en XL, me la llevo puesta", jejeje.
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